Brazo derecho de Lula fue acusado estar detrás de sobornos
"La distribución de mesadas a legisladores de los partidos aliados a cambio del apoyo al Gobierno es una estrategia maquiavélica de José Dirceu", afirmó un congresista.
El diputado Roberto Jefferson, autor de las denuncias de corrupción contra el gobierno brasileño, apuntó directamente al considerado "brazo derecho" del jefe de Estado, el ex ministro José Dirceu, como el responsable por los presuntos sobornos a legisladores.
"La distribución de mesadas (sobornos) a legisladores de los partidos aliados a cambio del apoyo al Gobierno es una estrategia maquiavélica pensada por José Dirceu", afirmó el congresista en una entrevista publicada por el diario Jornal do Brasil.
Dirceu, que renunció el jueves a su cargo como jefe de Gabinete, se convirtió en la primera víctima de las denuncias de corrupción contra el gubernamental Partido de los Trabajadores (PT) que originaron la mayor crisis política desde que Luiz Inácio Lula da Silva asumió su mandato en enero de 2003.
El ahora ex ministro, considerado el principal articulador político del Gobierno y el hombre en la sombra del poder, alegó que renunciaba para reasumir su mandato como diputado y así poder defenderse en el Congreso de las acusaciones contra él, el PT y el Gobierno.
Jefferson, que ya había acusado a Dirceu de tener conocimiento de los sobornos, de encubrirlos y de aislar a Lula para que no se enterara del escándalo, ahora lo acusó de ser el mentor intelectual de la red de corrupción.
El diputado dijo que sólo ahora, tras la renuncia del jefe de Gabinete, podía hacer esas denuncias con tranquilidad. "El salió del Gabinete. Ahora puedo decir las cosas sin desestabilizar al presidente", explicó.
En su extensa entrevista con Jornal do Brasil, Jefferson ratificó todas sus denuncias y aseguró que cerca de un centenar de diputados de partidos de centro y de derecha recibían dinero del PT a cambio de apoyar al Gobierno en las votaciones del Congreso.
"La comisión parlamentaria que está investigando las denuncias va a permitir que sean despojados de sus mandatos unos 15 diputados pese a que eran cerca de cien" los que, según él, cobraban, afirmó Jefferson, que hasta el mes pasado era uno de los principales aliados de Lula.
El parlamentario dijo que el presidente del PT, José Genoino, también tenía conocimiento de los sobornos y acusó a otros dos altos dirigentes del partido oficialista, el tesorero (Delubio Soares) y el secretario general (Silvio Pereira), de ser los encargados de distribuir el dinero.
Agregó que el dinero era distribuido a parlamentarios de partidos de centro y de derecha, y aclaró que los diputados del PT no recibían los sobornos.
Dijo igualmente que los recursos eran procedentes de comisiones en negocios entre empresas privadas y estatales.
Tras una reunión de casi 10 horas el sábado, la Dirección Nacional del PT, compuesta por 83 dirigentes de la formación, divulgó un documento en el que niega categóricamente todas las acusaciones y respalda a los acusados, a los que confirmó en sus cargos.
El partido de izquierda atribuye todas las denuncias a un complot de la oposición y de la derecha para desacreditar el partido y desestabilizar el primer gobierno socialista de Brasil.
"Se trata de una campaña patrocinada por sectores de la oposición y por la derecha, que se expresa en un intento de condenar política y moralmente al PT, en un proceso sin hechos ni pruebas", según el documento. (EFE)