Sony BMG llegó a acuerdo en caso de pago para que radios toquen sus artistas
La disquera de Britney Spears cancelará 10 millones de dólares para terminar con la investigación a su política de entregar dinero para que sus artistas suenen en las emisoras.
El mayor sello discográfico del mundo, Sony BMG, llegó a un acuerdo extrajudicial mediante el cual pagará 10 millones de dólares (cerca de 5.700 millones de pesos) para cerrar la investigación sobre sus prácticas para influir en la programación de radios.
El fiscal de Nueva York, Eliot Spitzer, informó que Sony BMG aceptó dejar de pagar a las estaciones de radio a cambio de espacio para sus artistas, entre los que se cuentan Beyonce Knowles, Aerosmith, Britney Spears y Elvis Presley.
"Nuestra investigación muestra que, al contrario de las expectativas de los oyentes de que las canciones sean elegidas para un espacio de aire en base a su mérito artístico y su popularidad, el tiempo de aire está a menudo determinado por pagos no revelados a estaciones de radio y a sus empleados," dijo Spitzer.
El fiscal investiga una serie de empresas discográficas y radios, tratando de determinar si los sellos entregan dinero a las emisoras para programar las canciones de sus artistas.
La pesquisa incluye a las mayores cuatro compañías discográficas del mundo: Universal Music Group, Sony BMG Music Entertainment, Warner Music y EMI; así como a las estaciones de radio Clear Channel, Infinity y Cox Radio.
La fiscalía solicitó información a estas compañías respecto de sus relaciones con los llamados "intermediarios", personas que recomiendan canciones a las grandes estaciones de radio.
Las radios tienen prohibido por ley aceptar pagos de los sellos discográficos a cambio de programar las canciones de sus artistas, a menos de que hagan pública esta relación.
Pero en una práctica que es común en la industria, conocida como "payola" (soborno), promotores independientes le pagan a las radios comisiones anuales que llegan hasta los 100.000 dólares (unos 57 millones de pesos), según ellos para recibir la lista adelantada de la programación, y no para influir en ella.
Luego estos promotores le cobrarían a los sellos por cada canción de sus artistas que es tocada en la estación de radio.
De acuerdo a los cálculos de expertos, las casas discográficas podrían llegar a pagar varios millones de dólares al año a estos promotores.
Se estima que en medio de nuevas regulaciones y un mayor escrutinio de las autoridades, muchas compañías de radio han decidido desistir de esta práctica, al tiempo que los sellos discográficos, afectados por la baja de ingresos fruto de la piratería, han reducido sus presupuestos para el pago a estos promotores.
Clear Channel, Infinity y Cox Radio ya no tienen contactos con este tipo de promotores, al tiempo que EMI reiteró que tiene estrictas reglas que prohíben cualquier sistema de promoción ilegal. (EFE)