Bola de fuego avistada en España en 2004 era un meteoro
Científicos descubrieron que el brillante objeto visto en 2004 viajó por el espacio 48 millones de años antes de entrar a la atmósfera terrestre a la altura de Lisboa y desintegrarse.
La bola de fuego avistada el 4 de enero de 2004 en el occidente peninsular de España era un meteoro de 750 kilos que estalló a 28 kilómetros del suelo tras un viaje interestelar de 48 millones de años, según el estudio de un grupo internacional de investigadores.
El trabajo -al que la revista Meteoritics and Planetary Science le dedicará la portada de su próximo número- estuvo liderado por un equipo de investigadores españoles de Andalucía, Cataluña, Madrid y Galicia, en el que también intervinieron italianos, estadounidenses, canadienses y suizos.
El artículo resume un año y medio de investigación y supone la primera vez en España y la novena en la historia mundial que se determina la órbita de un meteoro a la par que sus propiedades físicas y químicas.
Tres de los investigadores, José Luis Ortiz (Instituto de Astrofísica de Andalucía), Jordi Llorca (Universidad de Barcelona) y Javier García Guinea (Museo de Ciencias Naturales, del CSIC en Madrid) explicaron los detalles del trabajo, calificado por los tres como un "ejemplo" de cooperación entre todos los investigadores y una "maravilla" por sus resultados.
En la tarde del domingo 4 de enero de 2004, varios miles de personas observaron cómo una "bola de fuego" surcaba el cielo en trayectoria descendente.
Aunque en un principio se dijo que se había avistado en puntos de Valencia y en las Islas Baleares, lo cierto es que el meteoro entró en la atmósfera, a una velocidad de 61.000 kilómetros por hora, por la capital portuguesa Lisboa y recorrió una trayectoria de suroeste a noreste, explicó Ortiz.
El objeto estalló cuando estaba a 28 kilómetros del suelo y desperdigó pedazos, de entre 1,3 kilos y 11 gramos, en un área elíptica de 100 kilómetros aunque todos los meteoritos, es decir, los fragmentos de un meteoro que llegan a tierra, reciben el nombre del pueblo donde se encontró el primero: Villalbeto de la Peña.
Se trataba del primer meteorito "cazado" en España en 57 años y su espectacular brillo, que superó al de la Luna llena, fue captado por las cámaras de cientos de aficionados, de los que cuales medio centenar aportó con su testimonio para esta investigación. (EFE)