Gobierno afirmó que estudio prueba que drogas deben ser tratadas con intolerancia
El subsecretario del Interior consideró que los datos que presentó la Fundación Paz Ciudadana demuestran que "hay personas que se ven motivadas a cometer delitos, para poder mantener el consumo".
Jorge Correa Sutil, subsecretario del Interior, señaló que La Moneda está "alegre" con el estudio que en la víspera dio a conocer la Fundación Paz Ciudadana, sobre la relación entre los delincuentes y el consumo de drogas, porque da cuenta que la política del Estado debe ser un combate frontal a los estupefacientes.
El pasado martes, la organización privada cifró que el 73 por ciento el número de delincuentes detenidos por delitos flagrantes de mayor connotación consume drogas.
En conversación con El Diario de Cooperativa, Correa Sutil explicó que ésta era un percepción del Ejecutivo, pero sobre la base de "estudios con menor base científica, menos concluyentes que esto".
"Paz Ciudadana ha hecho un aporte importante al debate de las políticas antidelincuenciales en Chile y al debate de cómo enfrentar la droga", agregó.
El subsecretario recordó que "hace poco veíamos muchas voces que nos hablaban de la inocencia de estas drogas, de la posibilidad de se enormemente liberales con ellas, de ser más tolerantes".
"Creo que lo que esto marca con entera claridad es que cuando el consumidor, el enfermo, ya pasa a drogas sobre todo más duras, como es la pasta base de cocaína y la cocaína, necesita 300 mil pesos mensuales y, por lo tanto, aquí hay personas que se ven motivadas a cometer delitos, para poder mantener el consumo de drogas, y también mucho delito cometido bajo el efecto de las drogas", sentenció.
En otro tema, comentó que está esperanzado en que el debate sobre la nueva legislación sobre responsabilidad penal juvenil avance en el Parlamento, porque hoy en día "tratamos de la peor manera posible, creo, a los menores que participan en la comisión de delitos".
"O los consideramos adultos, si los declaramos con discernimiento, y entonces les damos tratamiento de plena pena y castigo, igual como si fueran adultos avezados y profesionales delincuentes; o los declaramos sin discernimiento y no nos hacemos cargo de ellos", aseveró.
Así, destacó el funcionario, lo que se busca es "enfrentar" de mejor manera la realidad de un menor que delinque, con una forma "distinta a la del adulto y rehabilitadora".
Finalmente, consultado por la entrega de cinco armas de gran poder de fuego que se materializó el pasado martes en San Joaquín, Correa Sutil fue enfático en señalar que "no nos interesa dar a conocer ningún caso en particular, porque se quiere mantener la reserva de cada una de las entregas".
"Lo importante es que la gente sigue entregando las armas, no sólo pequeñas pistolas del abuelo, sino armas de muy grueso calibre, que sin duda estaban siendo ocupadas, y tenían potencia de seguirse ocupando en actividad delictual", afirmó.
No se trata de un asunto de proporciones, porque "cada arma que se entrega es un riesgo menos en la sociedad chilena", expresó el subsecretario, quien recordó que para poner en manos de la policía dispositivos ilegales se trata de "una norma que no tiene plazo".