Elección de mujer como "primada" abrió posibilidad de cisma en Iglesia Anglicana
La designación de Katharine Jefferts Schori como jefa de los obispos de Estados Unidos fue rechazada por los sectores más conservadores de la confesión protestante.
Incluso antes de que la obispa Katharine Jefferts Schori sea confirmada como la primera mujer líder de la Iglesia Anglicana de Estados Unidos, los sectores más conservadores de los episcopalianos ya han solicitado este lunes anular la elección.
La polémica es un nuevo episodio en la lucha que mantienen en el seno de la Iglesia Anglicana (también conocida como Episcopaliana) conservadores y progresistas sobre la ordenación de mujeres y homosexuales y amenaza con abrir un cisma entre los 2,3 millones de anglicanos practicantes del país.
El obispo tejano Jack Iker, solicitó este lunes -horas después de que los obispos anglicanos estadounidenses eligiesen el domingo a Schori como su líder- un texto en el que se solicita al arzobispo de Canterbury (Reino Unido), Rowan Williams, que anule la elección y nombre otro líder.
Pero Williams, líder espiritual de los 77 millones de anglicanos de todo el mundo y jefe de la Iglesia de Inglaterra, ofreció este lunes a Schori "sus oraciones y buenos deseos" por medio de un comunicado.
Williams también confirmó que mantuvo una conversación telefónica con la obispa de Nevada, aunque no especificó de qué habían hablado.
Pero el arzobispo de Canterbury sí reconoció en su comunicado que la Convención General de la Iglesia Episcopal se enfrenta a "una serie de decisiones excepcionalmente difíciles".
Desde hace años, la Iglesia Anglicana padece un pronunciado declive en el número de fieles que asiste a sus servicios. De forma paralela, tiene dificultades para atraer jóvenes y una cuarta parte de sus miembros tiene más de 65 años.
Los sectores más progresistas de la Iglesia consideran que la ordenación de mujeres y la apertura a homosexuales permitirá la revitalización de la fe. Pero los grupos más conservadores amenazan con un cisma si los anglicanos mantienen este camino.
Iker, una de las voces más conservadoras de los anglicanos estadounidenses, advirtió de que la elección de Schori como presidenta de los obispos estadounidenses por 95 a 93 -cargo que tendrá que ser confirmado por los delegados de la convención que se celebra en Columbus (Ohio)- es un elemento más de división.
"Su elección es una continuación de las políticas del presidente de los obispos saliente, en concreto su apoyo por la ordenación de homosexuales practicantes y la aprobación de uniones del mismo sexo, prácticas que han dividido la Iglesia Episcopaliana", afirmó Iker tras la "sorprendente elección" de Schori.
El obispo de Fort Worth añadió que "el hecho de que su ordenación como obispo no ha sido reconocida o aceptada por grandes proporciones de la comunión, añade una elemento adicional de división y discapacidad".
La elección de Schori puede acelerar la escisión en el seno de los anglicanos estadounidenses.
Su órgano directivo -la Cámara de Obispos- teme que la diócesis de Pensilvania, la quinta mayor de Estados Unidos con 60.000 miembros y opuesta a la ordenación de mujeres y homosexuales, pueda dejar el seno de la Iglesia, por lo que ha establecido un fondo legal especial en previsión.
Pero las consecuencias de la elección de Schori pueden ser mayores.
Iker insinuó que su autoridad puede que no sea reconocida por la mayoría de los otros 37 primados de la fe anglicana en todo el mundo.
"Cuando se convierta en la primera mujer primado de la Comunión Anglicana, habrá que ver cómo será considerada por los otros 37 primados, que en su vasta mayoría vienen de provincias donde las mujeres no pueden ser elegidas obispos", afirmó.
Iker se refería a que sólo otras dos provincias anglicanas, Canadá y Nueva Zelanda, cuentan con mujeres obispos pero Estados Unidos es el primer territorio que elige una mujer como primado. (EFE)