Ex empleados de Coca-Cola acusados de espionaje industrial se declararon inocentes
Los sujetos, que fueron imputados tratar de vender a Pepsi los secretos de la compañía, arriesgan una condena de diez años de prisión y al pago de una multa de 250.000 dólares.
Un jurado de investigación acusó este martes formalmente a tres antiguos empleados de la empresa de bebidas gaseosas Coca-Cola de robar secretos industriales de la compañía para venderlos a su principal competidora, Pepsi Cola.
En una audiencia celebrada en Atlanta (Georgia), los tres acusados se declararon inocentes, informaron fuentes judiciales.
Añadieron que el juez Joel Feldman ordenó que Ibrahim Dimson y Edmundo Duhaney permanecieran detenidos sin derecho a fianza.
El magistrado también ordenó que el tercer acusado, Joya Williams, fuera puesta en libertad bajo fianza a la espera del juicio.
Según la acusación formal, los tres conspiraron para robar secretos de Coca-Cola y si son declarados culpables podrían ser condenados a un máximo de diez años de prisión y al pago de una multa de 250.000 dólares.
La semana pasada, los tres fueron acusados de fraude y de robar y vender secretos industriales, incluyendo una muestra de un nuevo producto que proyecta sacar al mercado Coca-Cola, la más grande empresa de bebidas del mundo.
Según los fiscales, los acusados proyectaban vender esa información confidencial por un millón y medio de dólares.
La investigación del caso comenzó cuando unos directivos de Pepsi recibieron una carta firmada con el nombre de "Dirk", en la que se ofrecían secretos de Coca-Cola.
Los ejecutivos entraron de inmediato en contacto con la Oficina Federal de Investigaciones, el FBI, cuyos agentes siguieron la pista haciéndose pasar por directivos de Pepsi interesados en la información.
Según los fiscales, los registros de llamadas telefónicas así como otros datos de la investigación determinaron que la fuente de los secretos que debían venderse provenía de Williams. (EFE)