Joseph Ramos ante la crisis de EE.UU.: No hay nada de qué preocuparse

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Autor: Cooperativa.cl

El economista aseguró que Chile mantiene una política de gastos prudente.

Afirmó que el sistema financiero nacional está saneado tras la crisis del 80.

El profesor y ex decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de Chile, Joseph Ramos, aseguró que Chile no tiene nada de qué preocuparse ante la crisis hipotecaria que afecta al sistema financiero de Estados Unidos.

En entrevista con Lo Que Queda del Día, Ramos afirmó que la política de gastos fiscal es "extremadamente prudente", ya que en estos momentos, se está gastando como si el cobre estuviera al precio de 1,37 dólares la libra, como el año pasado, y no al valor real de 3,13.

Esto, sumado a que el Estado ha invertido en instrumentos financieros de corto y mediano plazo, los ahorros "solo este año alcanzan a un 9 por ciento del PIB chileno", por lo que "si el precio del cobre bajara a 2 dólares (la libra), no hay ninguna razón para que afectara al gasto fiscal chileno", afirmó el ex decano.

Ramos indicó que "debido a la crisis financiera de los 80, Chile saneó el sistema financiero y lo reguló", lo que hasta ahora no ha ocurrido en Estados Unidos, pero "no me cabe duda que los límites se van a correr hacia más regulación, todos serán más cautelosos".

 

Intervención de EE.UU. es similar a la realizada en Chile en los 80

El economista señaló que la intervención que se planea realizar en el sistema financiero estadounidense "es parecida" a la realizada en Chile en los años 1982 y 1983, "en el sentido de que hay una fuerte intervención".

Aunque Ramos aclaró que "en el caso de la crisis chilena, las empresas no podían vender todo lo que estaban produciendo, entonces no podían pagar", además la tasa de interés real a fines de los 70 era cercana al 25 por ciento.

En cambio, la deuda que tiene el sistema financiero norteamericano "son más normales", ya que "había un bien raíz que estaba en garantía y a tasas de interés más módicas", por lo que el profesor presume que "las condiciones por ser tan favorables que indujeron a los bancos a apretar a la gente que no le deberían haber prestado en un primer momento".