Astrónomos develaron desde Chile nuevo atlas de las zonas interiores de la Vía Láctea
Se basó en observaciones del telescopio Apex ubicado en San Pedro de Atacama.
El mapa será clave para conocer como se forman las estrellas masivas.
Astrónomos develaron un nuevo atlas sin precedentes de las zonas interiores de la Vía Láctea, nuestra galaxia madre, salpicado con miles de densos nudos de frío polvo cósmico no descubiertos previamente: las potenciales zonas donde nacen nuevas estrellas.
Este estudio se basó en observaciones del telescopio APEX (Atacama Pathfinder Experiment) que se ubica en Chajnantor, San Pedro de Atacama, y es el mayor mapa del polvo frío hasta la fecha.
Este será clave para las futuras observaciones del proyecto de radioscopios ALMA, así como para el recién lanzado telescopio espacial Herschel de la ESA.
Esta nueva guía para astrónomos, conocida como APEX Telescope Large Area Survey of the Galaxy (Atlasgal) muestra a la Vía Láctea en luz de longitud de onda submilimétrica (entre luz infrarroja y ondas de radio).
Las fotografías del cosmos a estas longitudes de onda son vitales para estudiar los lugares de nacimiento de nuevas estrellas y la estructura del aglomerado centro galáctico.
"El atlas nos da una nueva mirada a la Vía Láctea. No sólo nos ayudará a investigar cómo se forman las estrellas masivas, sino que también nos dará una vista panorámica de la estructura a gran escala de nuestra galaxia" dijo Frederic Schuller del Instituto Max Planck para la Radio Astronomía, jefe del equipo Atlasgal.
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| En la imagen Atlasgal en nuevo mapa de las zonas interiores de la Vía Láctea. |
El mapa
El área del nuevo mapa submilimétrico es de aproximadamente 95 grados al cuadrado, cubriendo una franja muy larga y angosta a lo largo del plano galáctico de dos grados de ancho (cuatro veces el ancho de la Luna llena) y sobre 40 grados de largo.
El mapa de 16.000 pixeles de largo fue hecho con la cámara LABOCA de onda submilimétrica en el telescopio APEX operado por ESO.
Atlasgal incluye las regiones centrales más densas de nuestra galaxia, en dirección a la constelación de Sagitarius.
El nuevo mapa también revela miles de densas aglutinaciones de polvo, muchas de ellas nunca antes vistas, que indican el futuro lugar de nacimiento de estrellas masivas.
Las aglutinaciones normalmente tienen un par de años-luz de tamaño y masas de entre diez y algunas miles de veces la masa de nuestro Sol.
