Casa Blanca defendió sus críticas contra la cadena FOX
Ellos iniciaron la batalla, dijo la directora de Comunicaciones de Obama.
Ningún funcionario asistirá a los programas de la firma que alberga a Glenn Beck.
La cobertura a las reformas sanitarias, los usualmente incendiarios dichos del ultraderechista animador Glenn Beck y los "ataques" -en palabras de Barack Obama- son la prueba de que la cadena de televisión FOX inició la controversia, aseguró la Casa Blanca.
El canal es cuestionado por la administración demócrata, que ya dispuso que ninguno de sus funcionarios asistirá a los programas de FOX, medida que la directora de Comunicaciones del presidente, Anita Dunn, defendió.
Dunn incluso la semana pasada habló de la cadena como "un ala del Partido Republicano".
"El gobierno está siendo atacado, miembros de esta administración están siendo atacados, las políticas del gobierno está siendo mal informadas", acotó la funcionaria, quien sentenció: "En algún punto el gobierno tiene que defenderse".
Durante la campaña presidencial, Beck, entonces en CNN, fue uno de los puntales de la campaña de John McCain, con constante ataques contra el ahora mandatario.