Un millar de ariqueños despidieron a profesores fallecidos en Bolivia
Los docentes de la Escuela D-91fueron homenajeados en la Catedral de San Marcos.
Uno de los hijos de las víctimas criticó la labor de las autoridades bolivianas.
Un multitudinario último adiós recibieron los seis profesores de la Escuela D-91 Centenario de Arica, fallecidos en el accidente carretero ocurrido en la ruta hacia La Paz.
Cerca de mil personas acompañaron a Angela Pizarro, María Labraña, Sandra Sanz, Otilia Benítez, Ivonne López, Doralisa Rodríguez en la Catedral de San Marcos. Además, también estuvo presente el féretro de Daniel Villanueva, marido de Pizarro.
En la Catedral de San Marcos y las calles de Arica, se expresó la profunda conmoción por las muertes de los cuatro docentes fallecidos en el accidente de un bus Pullman, en Bolivia. , que a las 10:00 horas de la mañana partieron desde la población Raúl Silva Henríquez hasta la catedral, donde el obispo Héctor Vargas dirgió una misa.
Daniel Moreno, director de la escuela D91, manifestó sus sentimientos ante la partida de sus colegas.
"Eran personas muy alegres. La profesora Ángela Pizarro, que era profesora de primero básico, se dedicaba especialmente a la comunidad ariqueña, tocaba folklore junto con su esposo. La señora Otilia Benítez era una excelente colega, muy responsable. La otra profesora, Ivone López, siempre puso la nota de alegría dentro de la escuela. Y la otra colega, María Labraña, era la profesora de educación física, era la profesora que participaba en todas las actividades de la ciudad, en fútbol de mujeres, basketball, atletismo, era muy conocida en la ciudad", afirmó Moreno.
Claudio Villanueva, hijo del matrimonio Villanueva-Pizarro, recordó a sus padres y criticó la labor de las autoridades bolivianas en el trato con las víctimas.
"Antes que profesores, fueron madres que se preocupaban mucho de sus alumnos. Estudié en el curso de la fallecida maestra Sandra Sanz y puedo dar fe que las profesoras siempre se preocuparon de entregar buenos valores, enseñanza y respeto", indicó.
"Imagínese ver a mis padres en el suelo como si fueran carne para el matadero en la seudo morgue que tenían en el hospital. Eso será imborrable, porque en vida mis padres fueron decentes y verlos en ese estado no corresponde", agregó Villanueva.