Comunidad de enanos en Ecuador posee gen que los protege del cáncer y la diabetes
La investigación estudió al grupo de la provincia de Loja, en el sur del país.
Sus habitantes padecen del síndrome de Laron, que afecta el crecimiento.
La mutación de un gen que afecta al crecimiento podría ser la causa de que los habitantes de una pequeña y remota población de Ecuador, caracterizados por su baja estatura, no registren casos de cáncer o diabetes, según un estudio publicado este jueves.
El estudio publicado en la revista Science Translational Medicine analiza los datos recolectados durante 22 años de una remota población habitada por descendentes de conversos españoles, asentados en el centro de la provincia de Loja en el sur de Ecuador.
Los miembros de esta "gran familia" tienen una mutación en el receptor de la hormona de crecimiento o gen GHR, conocido como síndrome de Laron, una deficiencia genética que atrofia el crecimiento y afecta a más de un centenar de sus habitantes.
Los científicos han estudiado exhaustivamente el desarrollo de esta población y han descubierto que los individuos que portan la mutación del gen GHR no han padecido cáncer o diabetes en estos 22 años, mientras que los parientes sin la mutación han sufrido estas enfermedades, en tasas similares al resto de los ecuatorianos.
Los detalles
En su búsqueda por descifrar este fenómeno, los investigadores analizaron la expresión genética de miles de genes de los miembros de la familia, 100 con el síndrome de Laron y 1.600 con estatura normal, para localizar con precisión las causas moleculares de por qué estos individuos no han desarrollado esas dos enfermedades.
Los investigadores Jaime Guevara-Aguirre, del Instituto de Endocrinología IEMYR, y Valter Longo, de la Universidad del Sur de California descubrieron que los familiares con la mutación del gen GHR tienen menores cantidades del factor de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-I), así como concentraciones de insulina más bajas.
"También tienen una muy baja incidencia de enfermedades cerebrovasculares, pero el número de muertes es demasiado pequeña para determinar si (este factor) es significativo", indicó Longo.
Durante el período analizado, las personas afectadas con el síndrome de Laron no tuvieron diabetes y solamente una fue diagnosticada de cáncer de ovarios, que desapareció después de un tratamiento.
Mientras, el cinco por ciento de sus familiares desarrolló diabetes y el 17 por ciento, cáncer, aún viviendo en la misma zona. Para Longo, los resultados de este estudio podrían arrojar pistas para el tratamiento del cáncer y la diabetes en otras poblaciones.