Chile perdió el liderazgo latinoamericano en la adopción de banda ancha
Aunque la cantidad de conexiones creció 8,1 por ciento, Uruguay y Argentina lograron un mayor crecimiento.
Más de 1,8 millones de chilenos están abonados.
A pesar de que mantuvo un crecimiento reducido durante el 2010, la penetración de la banda ancha en Chile se redujo en comparación con otros países de América Latina.
El Barómetro Cisco de la Banda Ancha, elaborado por las compañías Cisco e IDC, determinó que el país perdió su liderazgo en el avance de la tecnología en la región, una característica que se había mantenido por ocho años consecutivos.
El acceso conexiones de banda ancha creció un 8,1 por ciento durante el transcurso del 2010, con lo que se contó la incorporación de 138.700 conexiones nuevas, y se alcanzó un total de 1.842.730 abonados.
La reducción en la suscripción a planes de banda ancha se muestra en contrapunto al explosivo crecimiento de las conexiones móviles a redes 3G, las que hasta diciembre del año pasado se incrementaron en un 96,5 por ciento, registrando 1,02 millones de conexiones.
La segunda etapaSegún IDC, el lento avance de la banda ancha se debe a que su expansión entró en una segunda etapa, que incluye el registro de personas en zonas rurales y los casos de menores recursos, por lo que el ingreso a sus vidas se produce de manera paulatina.
Además, esto también reafirmó el hecho de que aún queda mucha gente que desconoce los beneficios que representa su conectividad a la red.
"El costo de esta tecnología es aún un inhibidor de su crecimiento y de su acceso para toda la población. La banda ancha móvil crece a pasos agigantados pero esto no necesariamente representa una alternativa para un acceso más amplio a internet al alcance de todos los chilenos", explicó en un comunicado gerente general de Cisco Chile, Nicolás Chiappara.
Dicha afirmación se condice con los datos entregados por el Observatorio Regional de Banda Ancha de la Cepal, la semana pasada.
Ante este panorama, Chile perdió el liderazgo de penetración con un 10,8 por ciento, quedando después de Uruguay, que alcanzó un 12,3 por ciento, y de Argentina que obtuvo un 11,7 por ciento.