Sigrid Alegría deslumbró con desnudo artístico para el piscinazo
La actriz lució sólo el cuerpo pintado y su corona.
Aseguró haber quedado contenta con el resultado.
La pintura sobre la piel de Alegría soportaba un tiempo máximo en el agua de 10 minutos.
Eran las 09:00 horas de este viernes y ya había prensa acreditada en el sector de la piscina del Hotel O'Higgins. Las expectativas eran altas y era necesario encontrar una buena ubicación para la mejor fotografía o tiro de cámara del piscinazo que había prometido la reina del Festival de Viña del Mar, la actriz Sigrid Alegría.
"Sólo con la corona, sin telas", era la premisa con la que describió en reiteradas ocasiones el acuático ritual con el que cumpliría al proclamarse como ganadora. Dicho y hecho... Aunque con un poco de retraso.
Camarógrafos, asistentes y reporteros comenzaron a perder la paciencia cuando vieron que el asunto no seguía su curso, pasado el mediodía. Ni las bebidas energéticas ni las donas que repartieron las promotoras que se encontraban en el lugar aplacaban la espera.
Pero llegó la instancia clave. Sigrid Alegría apareció por una puerta trasera del hotel para llegar hasta la piscina, envuelta en lo que parecía una bata celeste con hilos brillantes y acompañada de burbujas que rondaban el aire. Todo parte de la puesta en escena.
El hombre disfrazado de "Monstruo", a propósito de la promoción de una proveedora de televisión por cable, causó la ira de la prensa por meterse en sus encuadres para entregarle un ramo de flores a la reina. No faltaron los insultos al personaje para que huyera lejos de las cámaras, dando paso al espectáculo en todo su esplendor: el cuerpo de Sigrid Alegría desnudo, solamente cubierto por óleos que ilustraban un diseño de colores fríos y la corona, dispuesto para lanzarse a la piscina.
Tras chequear la temperatura, Sigrid jugó con los asistentes haciedo diferentes poses para lucir la apuesta a la vista de todos en el lugar. Y luego, todo ya es familiar: la actriz se lanzó al agua, flashes, micrófonos a la protagonista y cámaras siguiendo cada uno de los movimientos de la protagonista de "Mamá mechona".
Algunos integrantes de la prensa presente se quejaron de que el jugueteo de Alegría en la piscina fue corto, pero existía una razón. La pintura sobre la piel soportaba un tiempo máximo en el agua de 10 minutos, para que no perdiera sus formas y tonalidades. Por esa razón, el generalísimo de campaña, el periodista Francisco Saavedra, decidió que la actriz estuviese sólo siete minutos en el agua. Lo justo y necesario para que todo siguiera en su lugar.
"Fue lo que prometimos y creo que lo cumplimos a cabalidad. Sé que la sintonía de los programas estaba disparada hoy día. Y nada, es muy fácil trabajar con una actriz que tiene oficio, que no tiene pudor con su cuerpo y que se atrevió a presentar una obra de arte, finalmente", comentó Saavedra tras el piscinazo.
"Hacer algo sobrio"
Sigrid Alegría se estuvo preparando desde las 07:30 como lienzo del diseño que emanó de la mente del tatuador Marlon Parra, de la tienda TattooRockers, ubicada en Providencia.
"La idea de ellos era obviamente que no tuviera ropa. Que la pintura fuera un acompañamiento para la figura de ella. Entonces había que hacer algo sobrio. Elegí tonos fríos, pensando en el mar, y que no fuera grotesco, que tuviera equilibrio con ella", comentó Parra a Cooperativa.
Y su evaluación fue que "resultó impecable. Otro de los miedos que teníamos era que esto se pudiese salir con el agua, y gracias a Dios se mantuvo, se veía relucir mucho más. Se potenciaba mucho más el color y su brillo con el agua, por lo que quedamos muy contentos, conformes, llevábamos muchas horas trabajando. Fue agotador, pero tuvo un premio".
Las pinturas que se usaron eran en base a óleo, "que se utiliza mucho para efectos especiales, que es impermeable al agua, porque es aceitosa, y se aplicó durante cinco horas, sin parar".
"No pasamos ningún chascarro"
Tras el momento del piscinazo, Alegría se devolvió rápidamente hasta la suite Bernardo O'Higgins del hotel, para ducharse y sacarse la pintura del cuerpo. Una tarea que le tomó cerca de una hora y media.
Una vez limpia y fresca, la actriz hizo una evaluación positiva de su performance: "pasó la gran promesa, lo hicimos bien, quedó bonito, no pasamos ningún chascarro, espero. Por eso yo decía 'me merezco esa corona en la cabeza'".
Francisco Saavedra "me decía 'cálmate un poco', entre el frío, los nervios. Él me dio la confianza, pero lo ha hecho todos los días".
Al mismo tiempo comentó que "yo estoy bien. Ya me solté algo, estoy recuperando la voz de a poquito. Así que podemos deducir que todo era de nerviosa no más. Estoy contenta, estoy chocha. (En un momento) estaba aterrada, porque yo quería que saliera perfecto y, sí, salió bien".
Y aunque algo agobiada por la cobertura que ha tenido de los medios, aseguró estar "contenta de que quisieran participar así, con tantas ganas. Es algo que se agradece".