Los pasos a seguir cuando un niño es mordido por una mascota
Lavar el sitio de la mordedura con abundante agua por lo menos 10 minutos es lo primero que debe hacer.
Uno de los riesgos más importantes ante la mordida de un perro es la transmisión de rabia.
En Santiago hay un perro por cada cinco personas.
Se estima que sólo en la Región Metropolitana, anualmente, cerca de 6 mil personas son mordidas por un animal, por lo que es de vital importancia saber cómo actuar en ese tipo de situaciones.
Contrario a lo que se pudiese pensar, generalmente la víctima resulta ser el dueño de la mascota, siendo los niños de entre 5 y 9 años los más afectados. Esto debido a su menor tamaño corporal, mayor frecuencia de conductas que pueden motivar ataques por parte del animal y la relativa dificultad para escapar si son atacados.
Y si bien los ataques más frecuentes corresponden a perros –la población canina en Santiago es de alrededor de 900 mil, o sea un perro por cada cinco personas-, a ellos se suman otros animales como gatos, hámsters, hurones y hasta serpientes, que hoy también forman parte del abanico de mascotas en los hogares.
Uno de los riesgos más importantes ante la mordida de un perro es la transmisión de rabia, una enfermedad aguda infecciosa que transmiten los animales que están contagiados, y que es altamente mortal.
Por eso, es fundamental tener precaución con la oportuna vacunación, evitar juegos bruscos que pudieran provocar reacciones agresivas del animal, e intentar mantenerse alejados de perros que pudieran ser riesgosos.
Consejos de primeros auxilios
- Lavar el sitio de la mordedura con abundante agua por lo menos 10 minutos. Es preferible que sea fría, pues además de limpiar podría ayudar a calmar el dolor.
- Una vez que se haya lavado con agua, se puede agregar jabón (de preferencia neutro) para continuar con la limpieza de la zona herida.
- Si la herida sangra, se debe hacer presión sobre ella para detener el flujo.
- Una vez que fue lavada, se debe cubrir la herida con una gasa o trapo limpio.
- Acudir a un centro asistencial para que la lesión sea evaluada por un médico, quien en función de las características de la herida, antecedentes de las inmunizaciones del animal y posibilidad de observación de éste, definirá la necesidad de vacunación anti rábica.
- Si el médico indica la necesidad de vacunación anti rábica, el afectado debe completar la colocación, según lo indicado por el programa vigente de inmunizaciones en ese minuto del Ministerio de Salud de Chile.
- Se recomienda intentar averiguar si el animal agresor tiene sus vacunas al día, lo que es más factible en caso que sea un perro de casa. Si no se tiene esa información, la recomendación es acercarse siempre a un centro de salud.