Enseñanza del chino mandarín en Chile: Beneficios de la continuidad a la promoción de la enseñanza desde el Estado

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"Seguir promoviendo la enseñanza del idioma chino desde las instituciones de gobierno es necesario para atender el mundo actual, sobre todo para seguir promoviendo el acceso universal a la educación y la democratización del conocimiento".

Por: Karina Fernanda Piña Pérez, ex coordinadora Programa Chino Mandarín Ministerio de Educación. Fundadora y directora ejecutiva Corporación Cruzando el Pacífico

Un compañero de curso en China, me preguntó cuál era mi idioma materno. Seguimos conversando y me preguntó cuántas vocales tiene el Español. Le respondí que 5. Me miró con extrañeza y sentenció: Ah, el Español es pobre en vocales. Conocer la cultura China, implica conocer su idioma y el maravilloso mundo de los caracteres. Según el Chinese Language Institute (CLI), el chino mandarín tradicional posee más de 100.000 caracteres. Para incentivar su aprendizaje, el primer nivel del Hanyu Shuiping Kaoshi (HSK), prueba estandarizada del mandarín, requiere el conocimiento de 150 caracteres de una modalidad simplificada, y para una comprensión fluida del idioma un aproximado de 3.000.

El interés por aprender este idioma ha ido en constante aumento debido a la marcada presencia que ha tomado China en el mundo, por lo que las iniciativas que se han implementado para fomentar su enseñanza se han expandido con gran rapidez. Un ejemplo de aquello es la instalación de Institutos Confucio alrededor del mundo. El primer instituto Confucio se instaló en Seúl, Corea del Sur, en el año 1994; hoy hay más de 550 en 162 países del mundo. Sin embargo, estas no han sido las únicas iniciativas, ya que también existen programas provenientes desde los mismos gobiernos.

Experiencias internacionales sobre estas iniciativas gubernamentales pueden verse en países como Reino Unido y Sudáfrica. El Reino Unido implementó el Mandarin Excellence Programme por el Departamento de Educación (DfE) en 2016 y el mismo año, Sudáfrica puso en marcha el Mandarin Teaching Programme a cargo del Departamento de Educación Básica (DBE), alcanzando un total de 53 escuelas inscritas que impartían el idioma en sus aulas durante su primer año de ejecución.

En el caso de Chile, encontramos que este ha sido pionero en América Latina al implementar el único programa que enseña este idioma bajo el alero del Estado. El proyecto de Enseñanza del Idioma Chino, nace en el marco de la cumbre APEC del año 2004, realizada en Chile, tras el Memorándum de Entendimiento para la Cooperación en el Terreno de Educación entre China y Chile, firmado por el ministro de Educación de Chile, Sergio Bitar, y el vice-ministro de Educación de China, Zhang Xinsheng. A partir de este hito, el Ministerio de Educación puso en marcha durante el 2005 el Proyecto de Enseñanza de Chino Mandarín como Segunda Lengua Extranjera en tres establecimientos educacionales municipales en las regiones de Valparaíso y Biobío.

El proyecto tuvo un favorable desarrollo, alcanzando para el 2010 un total de 25 establecimientos ubicados en 10 regiones del país. Era evidente el interés y motivación de los estudiantes y toda la comunidad educacional por aprender sobre el idioma y la cultura china, principalmente por las oportunidades que ofrece el entendimiento y conocimiento de esta nación en el ámbito laboral y profesional. Fue así como gracias a los logros obtenidos en la prueba de chino para jóvenes, Youth Chinese Test (YCT), fuimos invitados a China con 14 estudiantes a participar de un encuentro mundial, demostrando con creces que sí aprendían el chino mandarín.

En 2017, siendo coordinadora nacional del programa de Chino e Inglés del Ministerio de Educación, fui invitada por el rector del Instituto Nacional para despedir a becados por el Gobierno de China para cursar sus estudios de pregrado en sus universidades. Esta beca se les otorgó por su gran desempeño en el entendimiento y nivel del idioma que habían alcanzado. Le pregunté a Lucas Rain, uno de los estudiantes destacados, por qué le interesaba el Mandarín antes que el Inglés, a lo que me respondió que hablaba inglés; le pregunté por qué no aprendía Mapudungun, antes que Mandarín. Me contestó, porque ya hablo mi lengua. Lucas está próximo a graduarse de la carrera de Economía y Finanzas de la Universidad de Chengdu, la cual cursó 100% en Mandarín.

Durante este mismo año, los y las estudiantes tuvieron la oportunidad de rendir los exámenes Youth Chinese Test y Hanyu Shuiping Kaoshi (HSK, niveles 1 y 2), permitiéndoles acceder a la certificación internacional del idioma en sus respectivos niveles. Además, en conjunto con los Institutos Confucio y el patrocinio de la Embajada de China en Chile organizamos desde el año 2008 el concurso "Puente Chino", instancia que permite a estudiantes mostrar sus habilidades en idioma y arte chino. El
premio de este concurso es la asistencia a encuentros mundiales en China.

Desde el Ministerio de Educación creamos los lineamientos curriculares en conjunto con expertas de China, México y Chile, con las comunidades escolares para orientar el proceso de enseñanza a cargo de docentes provenientes de China y que así el aprendizaje fuese exitoso. Para esta construcción se realizaron diversas actividades, tales como pasantías de estudiantes y directivos a China, la participación de la comunidad educativa, observación de clases, el establecimiento de distintas colaboraciones y alianzas estratégicas que potenciaran los objetivos del proyecto.

Pese a los logros obtenidos, desde el 2018 y luego de la pandemia, la implementación del proyecto se vio afectada, reduciendo considerablemente la cantidad de establecimientos inscritos, siendo solo 9 los que se mantienen para este año, sin la certeza respecto a la práctica de la enseñanza del idioma.

Han pasado 18 años desde la cumbre APEC, 6 gobiernos y ya son casi dos décadas desde que fue firmado el convenio, tiempo suficiente para haber tenido una política pública consolidada que no puede desconocer la importancia de tener capital humano avanzado para enfrentar el mundo interconectado y la relevancia de China. Junto al inicio de este nuevo gobierno, está la esperanza de retomar esta diversidad idiomática que da la oportunidad de conocer y desarrollar habilidades comunicativas esenciales para el entendimiento de otras realidades socioculturales y tender puentes. Seguir promoviendo la enseñanza del idioma chino desde las instituciones de gobierno es necesario para atender el mundo actual, sobre todo para seguir promoviendo el acceso universal a la educación y la democratización del conocimiento.

Si bien se siente orgullo ver al Presidente de Chile expresarse en Inglés y Francés, en el futuro eso ya no será suficiente.