Cuatro muertos y 34 desaparecidos tras un deslizamiento en un vertedero de Filipinas
Autoridades confirmaron presencia de señales de vida en zonas especifica, donde se han desplegado más de 300 funcionarios de rescate.
El hecho se produjo luego de persistentes lluvias en la ciudad de Cebú.
Al menos cuatro personas murieron y otras 34 siguen desaparecidas este sábado en Filipinas tras un deslizamiento de tierra registrado el jueves en un vertedero de la ciudad de Cebú, donde los equipos de rescate han atendido a una docena de heridos y buscan a sobrevivientes entre los escombros.
El alcalde de Cebú, Néstor Archival, indicó a través de Facebook que la búsqueda continúa este sábado, cuando subió de uno a cuatro el número de cadáveres encontrados en el vertedero de Binaliw, en la región central de Filipinas, que registró persistentes lluvias en las horas previas al incidente.
"Las autoridades confirmaron la presencia de señales de vida en zonas específicas, lo que requirió una excavación cuidadosa y continua, así como el despliegue de una grúa de 50 toneladas más avanzada, que se encuentra en camino con escolta policial", señala el escrito.
Los rescatistas, que no han hallado supervivientes en las últimas 24 horas, se enfrentan a riesgos como "escombros inestables y riesgos de acetileno, lo que obligó a ajustar el perímetro de seguridad" en este depósito, que se estima que recibe unas mil toneladas de residuos a diario.
El centro comunitario de Cebú (CAPC) indicó el viernes en otro boletín, difundido en Facebook, que siete de los lesionados fueron ingresados en centros de salud.
Cuando se produjo el deslizamiento, "varios empleados" de manejo de residuos quedaron atrapados, por lo que las autoridades han desplegado a más de 300 funcionarios para atender la emergencia, añadió ese escrito.
En el vertedero de Binaliw, gestionado por el sector privado, se registraron deslizamientos menores en 2023, sin que se produjeran víctimas mortales.
La isla de Cebú, donde viven 5,4 millones de personas, fue sacudida en noviembre pasado por el tifón Kalmaegi, que dejó más de 110 muertos, y por un terremoto en octubre que se cobró la vida de al menos 72 personas