Jaime Quintana: Está por verse si Kast gobierna con empanada y vino tinto
El timonel PPD presagió en Cooperativa que si el Presidente electo cumple sus compromisos en seguridad, economía y no retroceso en derechos, tendrá un inicio auspicioso, con poca "convulsión".
Dijo esperar que, en este aspecto, "no se alinee" con figuras internacionales de la nueva derecha como Milei y Orban, sino que ejerza considerando "las particularidades propias de lo que ocurre en Chile".
El líder oficialista dijo que, ad portas del cambio de mando, el Gobierno saliente ha incurrido en "cuestiones poco comprensibles y poco defendibles, como la denominada ley de amarre", pero de todos modos, "la figura de Boric va a ser progresivamente más valorada con el tiempo".
El senador y timonel del Partido por la Democracia (PPD), Jaime Quintana, analizó este martes en El Diario de Cooperativa el escenario político que enfrentará Chile tras la asunción de José Antonio Kast el próximo 11 de marzo, planteando la posibilidad de que el Mandatario electo tome un camino propio, distanciándose de los estilos de otros referentes internacionales de la ultraderecha como el presidente de Argentina, Javier Milei, y el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán.
"Las nuevas derechas gobernando en el mundo, de distintos países en Europa y en América Latina, han tenido un relato bien similar. Está por verse si finalmente la expresión de la nueva derecha gobernando en Chile va a tener olor a empanada y vino tinto. Yo no lo descartaría", señaló el parlamentario, sugiriendo que la nueva Administración podría adoptar "particularidades propias de lo que ocurre en Chile".
Respecto a la propuesta de un "Gobierno de emergencia" impulsada por Kast, Quintana sostuvo que la estabilidad del primer año dependerá de un equilibrio estratégico entre las prioridades del Ejecutivo y la protección de derechos sociales.
"Él ha planteado que este es un Gobierno de emergencia y, si es un Gobierno de emergencia, bueno, ahí se han planteado dos temas centrales, estructurantes de la política, que son seguridad y economía. Yo le agregaría a eso, desde el punto de vista de la (futura) oposición, no retroceder en derechos. Yo creo que, si finalmente se toman en consideración los tres temas -Gobierno de emergencia y no retroceder en derechos-, pudiera haber un primer año con menos convulsiones", puntualizó el líder del PPD.
"La figura de Boric va a ser progresivamente más valorada con el tiempo"
A pocas semanas del cambio de mando, Quintana hizo un llamado al actual oficialismo a enfrentar el próximo cónclave del sector con una reflexión profunda sobre el rol que desempeñarán como futura oposición.
"En general, cuesta construir una narrativa para estos tiempos. Después de la derrota, tiene que haber una reflexión todavía mucho más profunda que la que se ha iniciado (...) La discusión es más profunda y, por lo mismo, creo que hay que privilegiar primero la unidad antes que la fusión de las siglas", declaró.
Por otro lado, Quintana sostuvo una visión optimista sobre el legado de la Administración saliente, proyectando que "el Gobierno del Presidente Boric y particularmente la figura de Boric van a ser progresivamente más valorados con el tiempo".
Sin embargo, el senador no escatimó en críticas para algunas decisiones tomadas por el Ejecutivo en este último tramo legislativo.
"Yo creo que se ha avanzado muchas cosas, pero también hay cuestiones que resultan poco comprensibles, poco defendibles, como por ejemplo la denominada ley de amarre", reconoció.
El dirigente dijo que "la contrata es un tema pendiente y, por lo mismo, haberlo incorporado ahora, al final, después de la Ley de Presupuesto y la Ley de Reajuste, a dos meses de salida, tiene mala presentación", añadiendo que este tipo de medidas desvían la atención de reformas que considera estructurales y necesarias tanto para el actual Gobierno como para "el desde" que recibirá la Administración Kast.
"Estos proyectos que están en discusión, que están pendientes, no son un capricho del Gobierno actual, sino que son un desde también para el próximo Gobierno. No nos olvidemos que Sala Cuna es un proyecto del Presidente Piñera que ha tenido modificaciones como todos los proyectos en su transcurso. No nos olvidemos que el proyecto del nuevo sistema de educación superior, algo indispensable para que puedan estudiar los estudiantes de sectores medios, de clase media, también es un proyecto que tiene dos iniciativas previas: Bachelet 2 y Piñera 2. Entonces, son proyectos necesarios y, en la medida que este Gobierno cierre bien eso, no es solo un checklist de este Gobierno; es también un desde para el Gobierno de Kast", afirmó Quintana.