Plantaciones y desorden territorial: las claves humanas detrás de los incendios forestales
En medio de la catástrofe que azota a las regiones del Biobío, Ñuble y La Araucanía, la discusión sobre la prevención de incendios forestales toma un cariz urgente. Un estudio liderado por especialistas de la Universidad de Chile y la Universidad de Concepción (UdeC) había advertido hace tiempo sobre la crítica situación de la interfaz urbano-forestal en Chile Central, proyectando que cerca de 3 millones de personas se encuentran en zonas de alta amenaza.
Francisco de la Barrera Melgarejo, académico de la Facultad de Ciencias Ambientales de la UdeC e integrante del Comité Regional para el Cambio Climático del Biobío, explicó en Lo Que Queda del Día que la tragedia actual no es un desastre natural impredecible, sino un riesgo fabricado por la mano humana debido a la alta densidad de plantaciones forestales y la falta de planificación territorial.
"Este tipo de desastres socionaturales son evitables. A diferencia de un terremoto o un tsunami que no avisa, los incendios avisan. Los incendios no son un fenómeno que viene de un momento a otro... Los incendios consumen una vegetación que está puesta ahí por humanos, en particular las plantaciones forestales no están ahí por la naturaleza, están por una mano humana. La densidad que tienen también están por una mano humana. Entonces se llama que es un riesgo construido", sostuvo.
El experto hizo un llamado a integrar criterios de prevención en los Planes Reguladores, como evitar la instalación de centros de salud o jardines infantiles en zonas de interfaz, y fortalecer actividades como el pastoreo estratégico con cabras para reducir la carga de combustible vegetal en el perímetro de las ciudades.