China aprueba plan urbano para coordinar el desarrollo metropolitano de Beijing hacia 2035
La estrategia busca ordenar el crecimiento de la capital china y reforzar la integración regional con Tianjin y Hebei.
China dio un nuevo paso en su política de desarrollo territorial al aprobar un plan de coordinación espacial para el área metropolitana moderna que rodea a Beijing.
La iniciativa, que estará vigente entre 2023 y 2035, fue respaldada por el Comité Central del Partido Comunista de China y el Consejo de Estado, con el objetivo de profundizar el desarrollo integrado de la región Beijing-Tianjin-Hebei, uno de los principales polos económicos del país.
El anuncio, difundido este lunes por la agencia estatal Xinhua, define al área metropolitana de la capital como una zona clave para proteger las funciones centrales de Beijing, impulsar la modernización urbana y fortalecer la competitividad regional en el norte de China, un proceso que también es seguido con atención desde América Latina por su impacto económico y urbano.
Un eje estratégico para la modernización china
El plan establece que el área metropolitana de la capital cumplirá múltiples funciones estratégicas. Entre ellas, actuar como motor para la construcción de un grupo de ciudades de clase mundial, servir como espacio prioritario para la preservación y proyección de la civilización china y convertirse en un laboratorio de gobernanza regional coordinada.
Uno de los puntos centrales del plan es el desarrollo de la Nueva Área de Xiong'an, en la provincia de Hebei, que será impulsada bajo estándares elevados de calidad urbana y sostenibilidad. Este proyecto busca redistribuir funciones no esenciales de Beijing y aliviar la presión sobre la capital.
En paralelo, el Centro Administrativo Municipal de Beijing será fortalecido como un nuevo polo de crecimiento, concentrando servicios públicos y actividades administrativas, en una lógica de planificación más ordenada y eficiente.
Beijing y Tianjin: desarrollo conjunto y logística clave
El documento también subraya el impulso a un desarrollo de alta calidad entre Beijing y Tianjin, dos ciudades que deberán coordinar políticas urbanas, industriales y de transporte. En ese marco, Tianjin reforzará su rol como centro de transporte marítimo internacional del norte de China, una función estratégica para el comercio exterior y las cadenas logísticas del país.
Este enfoque integrado de planificación urbana y logística es una de las claves del plan metropolitano chino, y refleja una visión de largo plazo que combina crecimiento económico, orden territorial y sostenibilidad.
Con esta aprobación, China consolida su apuesta por una planificación urbana coordinada en torno a su capital, un proceso que no solo redefine el futuro de Beijing, sino que también ofrece pistas sobre cómo el país proyecta su modernización en las próximas décadas.