¿Cómo opera el protocolo antirracismo de la FIFA que se aplicó en el duelo de Benfica y Real Madrid?
El árbitro hizo una llamativa señal en la cancha e interrumpió el compromiso tras una grave acusación de Vinicius Junior.
El duelo de Benfica y Real Madrid en la ida de los octavos de la Champions League, disputado en el Estadio Da Luz en Lisboa, quedó marcado por el protocolo antirracismo de la FIFA que aplicó el árbitro francés Francois Letexier tras una grave acusación de insultos que hizo el brasileño Vinícius Júnior contra el argentino Gianluca Prestianni.
Tras el gol del brasileño, el jugador trasandino se tapó la boca con la camiseta y Vinicius acusó los insultos racistas, diciendo que Prestianni lo llamó "mono" en reiteradas ocasiones. Ante esto, el juez del partido cruzó los brazos en forma de equis, gesto que activa el protocolo contra el racismo.
Este protocolo fue oficializado por la FIFA en el congreso de Bangkok en 2024, en donde se estableció que la discriminación debe ser tratada como una infracción dentro del reglamento disciplinario, con acciones que deben cumplir árbitros, clubes y federaciones.
El protocolo consta de tres fases
- El árbitro, al percatarse de una situación de racismo o recibir la denuncia, debe cruzar los brazos e interrumpir el partido para notificar la acción antirreglamentaria. Si estos insultos son causados por la hinchada, se debe exigir por altoparlantes del estadio el cese inmediato de esta acción.
- Si las acciones de racismo persisten, el árbitro tiene la facultad para suspender el partido de forma temporal y permitir el retiro de los equipos a camarines.
- Si los insultos de racismo continúan, el árbitro puede suspender de forma definitiva el encuentro, con las consecuencias deportivas pertinentes.
En el caso del partido entre Benfica y Real Madrid, el protocolo sólo se activó en la primera fase, ya que no fue la hinchada la involucrada, sino un jugador, Gianluca Prestianni.
Por este motivo, el árbitro decidió continuar el partido ya que se cumplían las condiciones para seguir y no escalar a la segunda fase del protocolo.
Los castigos de la UEFA y la FIFA
La UEFA, debido a esta polémica, anunció que abrió una investigación y evaluarán los informes oficiales del partido entre Benfica y Real Madrid, para determinar los castigos pertinentes.
Entre las medidas, hay castigos que van desde multas, cierre parcial o total de los estadios, y sanciones deportivas, como la pérdida de puntos para el club responsable.
La UEFA, en este caso, como organizador de la Champions League, también tiene definidos los posibles castigos para aquellos que pueden ser culpables de insultos racistas, en caso que estén involucrados dentro del partido (como jugadores o cuerpo técnico).
"Cualquiera que insulte la dignidad humana de una persona o de un grupo de personas por cualquiera que sea el medio, incluso por motivos de color de piel, raza, religión u origen étnico, incurrirá en suspensión por 10 partidos o por un período determinado", dice la UEFA en su reglamento.
La FIFA, por su parte, en su Código Disciplinario señala: "Cualquier persona que ofenda la dignidad o integridad de un país, una persona o grupo de personas mediante palabras o acciones despectivas, discriminatorias o despectivas sobre cuenta de raza, color de piel, etnia, nacionalidad, origen social, género, discapacidad, orientación sexual, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, riqueza, nacimiento o cualquier otro estado o cualquier otro motivo será sancionado con suspensión que durará al menos diez partidos o un período específico, o cualquier otra medida disciplinaria apropiada".