Drones rusos extienden los ataques al día y alteran la rutina de Kiev
Los ataques rusos con drones a reacción durante el día han transformado la rutina de Kiev, donde los habitantes se habían acostumbrado a que las explosiones ocurrieran principalmente de noche. La amenaza alcanza ahora al centro de la capital ucraniana y a edificios de oficinas en pleno horario laboral.
Durante septiembre, los ataques alcanzaron la sede del Servicio de Seguridad de Ucrania y la Academia de las Ciencias, donde el lunes murió una trabajadora. El viernes anterior, otras cuatro personas fallecieron en un complejo de oficinas del distrito de Solómianski.
"Las cosas han cambiado y ahora hay peligro hasta en las zonas situadas más al centro", relató a EFE María Ribak, una gestora de proyectos que suele trabajar desde cafeterías.
Las autoridades ucranianas denuncian que estos ataques buscan perturbar la vida cotidiana de la población. La creciente inseguridad también golpea la actividad económica y dificulta atraer inversiones, según advirtió un diplomático europeo.