La ministra del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), Carolina Schmidt, explicó en Lo Que Queda del Día los alcances del proyecto de ley de tuición compartida, normativa que establece que el cuidado del hijo no puede asignarse legalmente a uno de los progenitores sólo en base a su sexo y además de mejoras en otras áreas relacionadas.
"Lo que hace es modernizar nuestros derecho de familia, nuestro Código Civil, para que los roles de sexo, básicamente, no sean los que determinen por ley cuales son las necesidades de la familia de hoy", dijo la titular del Sernam y destacó que el proyecto se centra en que "sea el bien superior del niño el que determine, justamente, como se hacen las relaciones de pareja".
"Se pone el foco en el derecho del niño de contar con una participación activa y presencia de su padre y de su madre en su vida, independientemente de los roles tradicionales que la cultura asignaba a cada uno de los sexos", insistió Schmidt.
La ministra destacó que este proyecto nace de la "fusión de muchos proyectos" y que esto los llevó a tener cuidado de "no transar el tema de la igualdad (entre sexos) por el tema del bienestar del niño", algo que fue difícil, como en la temática referente a la residencia, pero que se resolvieron pensando en la estabilidad de los menores.
Finalmente, Schmidt detalló que el proyecto establece que la tuición compartida en caso de separación de los padres es sólo con acuerdo de ambos progenitores y así se evita que el menor sea usado como "moneda de cambio permanente" para cada decisión sobre la vida del hijo.
Si no se llega a un acuerdo, es el juez el que determina quién se queda con la tuición del infante, pero debe determinar de manera inmediata un régimen de visita que permita la "presencia regular y permanente de ambos padres", terminando así con "las visitas de fin de semana por medio".