El tradicional espectáculo de fuegos artificiales en el borde costero de Viña del Mar y Valparaíso no se pudo apreciar con normalidad en el inicio de este Año Nuevo: una densa vaguada costera redujo considerablemente la visibilidad de la pirotecnia en distintos puntos del litoral.
La nubosidad baja, sumada al humo generado por la propia pirotecnia, dificultó la observación del show, que estuvo a cargo de la empresa colombiana El Vaquero y contemplaba una duración de 20 minutos, con 17 puntos de lanzamiento distribuidos entre ambas ciudades.
Pese a ello, Valparaíso se mantiene como uno de los preferidos del país, sobre todo para turistas nacionales, según dijo Marcela Pastenes, gerenta general de la Cámara Regional de Comercio.
"La alta ocupación hotelera y el dinamismo comercial registrado en estas fechas confirman que Valparaíso sigue siendo un polo turístico clave, incluso con cifras superiores a las del año pasado. El Año Nuevo marca el inicio de la temporada estival, con más de un millón de personas presenciando el espectáculo en el borde costero y un impacto económico que supera los 60 millones de dólares", sostuvo.