Cristian Castro fue el punto más alto en primera jornada del Festival

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Autor: Cooperativa.cl

El cantante mexicano Cristian Castro fue la figura rutilante de la jornada inaugural de la 43ª versión del Festival de la Canción de Viña del Mar, en la que se estrenó oficialmente al nuevo anfiteatro de la Quinta Vergara, que de ahora en adelante cobijará todas las manifestaciones artísticas que antes albergaba la concha acústica. La sorpresa de la noche corrió por cuenta de David & Dania, que en un corto y pulcro número de danza e ilusionismo, logró cautivar a las quince mil personas que abarrotaron el recinto.

Fue el cantante mexicano quien encendió una noche que comenzó con una apertura de menor perfil a aquella que tuvo su climax en el baile de Cecilia Bolocco el año 2000 y al preludio de carácter futurista que se puso en escena en el 2001. Esta vez, una reducida retrospectiva de lo que han sido las 42 versiones anteriores del evento viñamarino fue la antesala a juegos de luces y artificios que dieron la bienvenida a Antonio Vodanovic y a la coanimadora, Myriam Hernández. Cristian Castro fue el encargado de engalanar el estreno de la nueva Quinta Vergara, un recinto que en su antigua forma ya lo había visto triunfar el año 2000. El cantante azteca, acompañado de una sólida banda de 16 músicos, más 2 voces femeninas y cuatro bailarinas, dio inicio a su actuación con el single "Azul", que da nombre al último disco de Castro, que ya recibió doble disco de platino en nuestro país. Contando con el apoyo incondicional de un público conocedor de sus temas, Castro marcó el primer punto alto de su actuación con la sofisticada versión de la balada "Nunca Voy a Olvidarte". El primer medley que interpretó Cristian Castro, que incluyó parte de sus éxitos "Lo mejor de mí" y "Mi vida sin tu amor", despertó los primeros signos de histeria del público adolescente, predominante en la primera noche festivalera. "Angel", tema que contó con la participación de un coro de niños, y un nuevo medley, que rescató temas de sus primeras placas, fueron el descanso necesario para el segmento más fuerte de la presentación del hijo de Verónica Castro. "Volver a amar", "Por amarte así" y "Lloran las rosas" constituyeron un tridente que agudizó la histeria que se había desatado parcialmente y marcó la primera salida de Castro del escenario viñamarino. Su regreso, aderezado con la interpretación de su éxito "Yo quería", despertó los primeros alegatos del público, que clamaron por la entrega de una gaviota, haciendo caso omiso a la réplica gigante de una antorcha que los organizadores colocaron a un costado del escenario, recordándole a la gente que ya no se entregará el galardón con forma de ave a quienes participen en el show internacional. Antonio Vodanovic pudo aplacar el murmullo que crecía, pues en una salomónica decisión, hizo entrega de la primera antorcha de plata de la versión 2002 del evento festivelero. Cristian Castro usó una versión tropical de "Azul" para despedirse de un público que mostró su complacencia y que obvió algunas carencias en la voz de Castro, lo que fue reconocido por el propio cantante luego de bajar del escenario. "Siempre estoy cantando en notas muy arriba. Las terminaciones siempre son altas. Ustedes disculparán los errores que pude haber tenido. Lo que pasa es que los nervios te ponen a desvariar y te gana la emoción", reconoció Castro en la conferencia de prensa en la que confirmó que pronto publicará un disco de covers. El romanticismo, sin embargo, no acabó. Porque Myriam Hernández y el español Sergio Dalma fueron los encargados de llevarlo de vuelta al escenario de la Quinta Vergara. La chilena, cedió a los predecibles requerimientos de Vodanovic e interpretó trozos de sus éxitos "Ay amor" y "El hombre que yo amo", con lo que confirmó la gran llegada que tiene con el público viñamarino, que ya la vitoreó el año pasado. El español, en tanto, echó mano a su empatía y a los temas que le hicieron conocido a comienzos de los noventa ("Esa chica es mía", "Bailar pegados"), para cautivar al público viñamarino. Lo que sorprendió y lo que se esperaba La incógnita que representaba el número de David & Dania se resolvió, para sorpresa de muchos, a favor de ellos. Una ágil mezcla de danza y magia cautivó rápidamente a un público que del escepticismo pasó, sin mayores cuestionamientos, a una cerrada ovación. Esto quedó de manifiesto en la transmisión de Canal 13, que alcanzó 46 puntos de ranting on line y tuvo un peak cercano a los 58 puntos en la presentación del matrimonio de ilusionistas. No sorprendió tanto el nivel mostrado por la competencia folcklórica y la internacional, que al igual que en años anteriores, mostró un nivel parejo, sin temas que hayan resaltado por sobre el resto. Así, el gran atractivo de ambas competencias estuvo lejos del nivel interpretativo de los participantes. Dentro de los acontecimientos de ambas competencias, se puede destacar la gran rechifla que recibió a la agrupación que representó a Perú en el folcklor y el hiperkinético representante de Estados Unidos en el género internacional, que por momentos, se asemejó más a un gimnasta que a un cantante. Tampoco sorprendieron demasiado las actuaciones de la agrupación brasileña As Meninas y de Chocolate y Nietos del Futuro, grupos uruguayos que en conjunto cerraron la primera jornada festivalera. Las cariocas, acompañadas por una banda de guitarras y percusiones, comenzaron su presentación con los éxitos que le permitieron estar arriba del escenario de la Quinta Vergara; "Xibom Bombom" y "Tapinha", canciones representativas del ritmo Axe que As Meninas difunden en sus discos. El problema vino con las canciones que tocaron después, que salvo una versión remozada de un tema de Xuxa, fueron completamente desconocidas para el público, que no hizo nada porque As Meninas volvieran al escenario después que concluyeron su actuación con una mezcla de los éxitos que las han hecho conocidas en Chile. Distinto fue el caso de Chocolate y Nietos del Futuro, quienes también formaron parte del show internacional debido a uno o dos temas que situaron en los primeros lugares de los rankings de televisión y de radio. Los intérpretes de Mayonesa, La Momia, (Chocolate), Uka Shaka y Gelatina (Nietos del Futuro), marcaron cierta diferencia por la puesta en escena de su espectáculo, el que junto a un buen trabajo de vestuario, estuvo correctamente apoyado por una banda que mezcló ritmos tradicionales de su país, como la murga y el candombe, con otros de marcado tono tropical. Nietos del Futuro, incluso, se dio tiempo para mostras una moderna versión del tango "La Cumparsita", con una coreografía interpretada por los cinco uruguayos.