Abogado alegó ocultamiento de información en muerte de bebés en Hospital de Talca
El abogado César Valero, que representa a los padres de los trillizos que junto a otros dos recién nacidos murieron en 2001 en el Hospital de Talca por la contaminación con una mortal bacteria del suero que les fue administrado, afirmó que en el deceso de los recién nacidos hubo responsabilidades mayores a las conocidas. En Por la Mañana en Cooperativa afirmó que los directivos del centro hospitalario ocultaron desde un principio que el deceso de los bebés fue producto de negligencia.
Agregó que la dirección del hospital no dispuso la realización de autopsias "además de no denunciar el hecho a los Tribunales de Justicia" y dijo que sus representados tienen una profunda insatisfacción "debido a que el sumario administrativo llevado a cabo en el centro hospitalario sólo dictaminó sanciones a dos personas de baja categoría". Las castigadas son Rossana Vergara, quien manipuló el suero y que fue suspendida por tres meses de su cargo, con el descuento de 75 por ciento de su sueldo, y Teresa Aqueveque, a cargo de la farmacia, sancionada con un mes de suspensión de su cargo y el descuento de 25 por ciento de su remuneración. Al respecto, el abogado recordó que tras los hechos, ocurridos en enero del año pasado, la dirección del Hospital de Talca se comprometió a evacuar en un plazo de 30 días los resultados de un sumario administrativo "del que no tuvimos noticia, sólo hasta hoy cuando han pasado 14 meses". Por ello, Valero dijo que la familia Araya-Arévalo, que él representa junto a un equipo de abogados, interpuso una querella criminal por cuasidelito de homicidio y por negligencia médica "y en virtud de los nuevos antecedentes, pediremos los autos de procesamiento en el curso de la próxima semana o dentro de los quince días siguientes". Por su parte, el doctor Raúl Silva, director del Servicio de Salud del Maule, dijo que se debe diferenciar el sumario administrativo, que dictaminó las sanciones señaladas al interior del Hospital de Talca, del proceso penal que se está llevando a cabo por parte de las familias afectadas. Silva exculpó de toda responsabilidad a la dirección hospitalaria, manifestando que la unidad de farmacia, en donde se desempeñaban las personas sancionadas "cumple una labor altamente específica, normada por reglas sanitarias que se violaron, por parte de la manipuladora del suero y de la jefa del servicio farmaceútico". Agregó que los estatutos administrativos dictaminan sólo cuatro causales de expulsión "que en este caso no se cumplen" para justificar que las dos funcionarias involucradas no hayan sido exoneradas de la planta funcionaria "ya que les fue aplicada la sanción más alta, para este tipo de situación".