Filósofo Habermas dijo que la caída de Sadam Husein no justifica la guerra

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Autor: Cooperativa.cl

El filósofo alemán Jürgen Habermas advirtió contra la tendencia a justificar la guerra contra Irak porque ni la caída de un régimen tiránico vale una guerra, y afirmó que con esa acción Estados Unidos ha destruido su propia credibilidad como "potencia garante del derecho internacional". Calificó, además, a George W. Bush como un presidente guerrero que debilita las libertades individuales en su propio país.

Habermas es un filósofo y sociólogo nacido en Düsseldorf, en 1929. Se le considera el miembro más destacado de la segunda generación de filósofos de la escuela de Francfort y la última gran figura de la tradición filosófica que se inspira en Marx y Hegel para una interpretación sociohistórica del mundo actual. "No nos engañemos: la autoridad normativa de Estados Unidos está arruinada", advierte Habermas en respuesta a su colega Hans Magnus Enzensberger, quien en un artículo en el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung" había saludado el exitoso final de un régimen totalitario. Habermas dice entender "la alegría triunfal" que puede embargar a alguien a la vista de la caída de las estatuas de Sadam Husein, pero señala que "una guerra ilegal sigue siendo una violación del derecho internacional, aún cuando quede coronada por el éxito". "Los sentimientos morales pueden engañar porque se basan en escenas, en imágenes aisladas" y no contemplan "la cuestión de la justificación de la guerra en su conjunto", explicó. La guerra contra Irak -añade- es ilegal por dos motivos, porque no había situación de auto-defensa y porque no la avaló el Consejo de Seguridad de la ONU, que aún siendo todavía un gremio imperfecto es la garantía contra el unilateralismo. Con ello, Estados Unidos viola sus propios principios, pues "la esencia de la democracia y los derechos humanos es que éstos no se pueden imponer de forma unilateral y por el fuego y la espada". Habermas se refiere al presidente de EE.UU., George W. Bush, llamándolo presidente guerrero y da a entender que éste que no sólo ha dañado la autoridad moral de su país en el mundo, sino que ha debilitado también la democracia dentro de su país. "El régimen de guerra (de Bush) no sólo roba a los presos de Guantánamo los derechos que les garantiza la convención de Ginebra, sino que ha concedido a las autoridades de seguridad un campo de acción dentro del territorio de Estados Unidos que merma los derechos constitucionales de sus propios ciudadanos", dice. Esto va acompañado de una "campaña de desinformación" que ha logrado que el 60 por ciento de los estadounidenses piensen hoy día que la guerra contra Irak ha sido una justa respuesta a los atentados del 11 de septiembre. El filósofo concluye afirmando que, al menos de momento, la ONU no ha sufrido grandes daños, "incluso ha ganado prestigio e influencia porque los miembros pequeños del Consejo de Seguridad no se han doblegado a los grandes". Ahora sólo hay una cosa que podría dañar a la ONU, dice, el que "trate de curar lo incurable con compromisos". (EFE)