Woody Allen comparó conflicto árabe-israelí con las relaciones de pareja
El director neoyorquino afirmó que, tal como en un matrimonio, Israel y los países árabes pueden ser maravillosos por separado, pero juntos son "capaces de hacer mucho daño".
El cineasta estadounidense Woody Allen comparó las relaciones de pareja con el conflicto árabe-israelí. "Como un matrimonio en el que los dos son maravillosos por separado, pero juntos se convierten en seres horribles capaces de hacer mucho daño y generar mucho dolor", sentenció.
"Las relaciones de pareja siempre ha sido un tema central para mí. Algo nada original porque también lo ha sido para muchos escritores desde la Grecia Clásica hasta el cine español contemporáneo pasando por la literatura rusa y francesa de todos los tiempos", afirmó el creador neoyorquino de 67 años.
Allen presentó en la ciudad española de Barcelona su última película, "Anything else", en la que se adentra de nuevo en las complejidades de estas relaciones.
En el filme, que en el país europeo se tituló "Todo lo demás" y se estrenará en diciembre próximo, el joven actor Jason Biggs protagoniza a un joven inteligente, leal y algo cobarde, incapaz de salir del agujero en el que se encuentra a consecuencia de la inconstancia emocional de su novia, interpretada por Cristina Ricci.
El propio Allen encarna a un personaje secundario pero esencial en la trama del filme, que se convierte en consejero de Biggs en temas sentimentales y existenciales.
Este triángulo da lugar a una sucesión de diálogos en los que Allen da rienda suelta a su punzante sentido del humor. Su personaje es un lúcido paranoico que da sabios consejos, excepto cuando se deja llevar por su obsesión por las actitudes fascistas de su entorno y saca a relucir su lado violento.
"Las preocupaciones del personaje son existencialistas, no sólo políticas; está obsesionado por la amenaza del fascismo, por las dificultades en las relaciones entre hombres y mujeres y por las amenazas constantes. En época de guerra sería un héroe dispuesto a luchar por lo que cree justo, pero en el Nueva York actual es un paranoico", explicó el director.
Aunque Allen no reflejó en su película el momento político que vive Estados Unidos tras los ataques del 11 de septiembre de 2001, el realizador dedicó unas palabras al Gobierno del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, que definió como "incompetente, arrogante e inepto".
"Muchos americanos estamos esperando ansiosamente que lleguen las próximas elecciones para poder votar al otro partido", dijo Allen y añadió que Bush no ha sido capaz de conducir la posguerra en Irak. (EFE)