El Spirit aún no puede desplazarse por suelo marciano
Restos del airbag con el que descendió a la superficie de Marte impiden por ahora que el robot recorra la zona que ha fotografiado.
El robot Spirit, que llegó a comienzos de la semana a la superficie de Marte, no puede comenzar a recorrer el suelo del Planeta Rojo pues su desplazamiento es impedido por los restos del airbag que utilizó para descender. Los científicos de la NASA esperan despejar el camino en las próximas horas.
Gracias a un sistema de control remoto, desde tierra los responsables de la misión deberán volver a inflar del todo, y después desinflar, el airbag para dejar el camino libre al Spirit, aunque los científicos de la NASA aseguran que el procedimiento no es del todo anormal y debería ser bastante sencillo.
Según declaró Art Thompson, director de actividades del pequeño vehículo, a la BBC, el airbag no pudo retirarse del todo debido a que una pequeña palanca metálica hace presión en la zona donde se debe guardar el dispositivo. Los científicos deberán retirar dicha pieza para que el airbag se pueda retirar del todo.
Una vez realizada esta operación, el robot podrá comenzar a dar paseos por Marte, dirigido siempre por los científicos, que son quienes decidirán los lugares a los que debe desplazarse el Spirit para tomar muestras.
Uno de los aspectos más difíciles para ellos será trazar el mapa del recorrido y sobre todo evitar los grandes obstáculos (rocas) que se pueda encontrar en el camino. Para ello, tendrán que trazar sobre la marcha la ruta, teniendo en cuenta que cada vuelta de rueda supone que el robot avanza 25 centímetros.
El Spirit pesa 155 kilos, y podrá desplazarse por la superficie de Marte unos 100 metros diarios. Tiene una vida útil de 90 días marcianos (algo más largos que los de la tierra), y dado que su batería sólo se alimenta de luz solar, sólo podrá desplazarse y tomar muestras e imágenes durante el día.
Tras enseñar las últimas imágenes del Planeta Rojo enviadas por el Spirit, la NASA ha aprovechado el éxito de esta misión para rendir homenaje a los siete astronautas fallecidos en la explosión del transbordador Columbia el pasado mes de febrero. A partir de ahora, en los mapas de Marte lo que antes se conocía como el Cráter Gusev, donde ha aterrizado el robot, se llamará ahora Columbia Memorial Station. (www.elmundo.es)