Sicólogo de Gema Bueno dijo que secreto del diagnóstico debe guardarse a toda costa

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Autor: Cooperativa.cl

El profesional, que rehusó referirse a ningún caso específico, afirmó que la reserva del tratamiento de un paciente está en el núcleo mismo del quehacer de médicos y sicólogos.

Olegario Hernández, sicólogo tratante de Gema Bueno, especialista en adicciones, profesor de sicopatología y siquiatría, dijo que mantener el secreto del diagnóstico de un paciente "afecta el núcleo mismo de nuestro quehacer, de nuestra profesión".

 

Sin querer referirse al caso específico de los dichos de la siquiatra Luisa Cordero sobre su paciente Gema Bueno, el académico dijo que "todos sabemos que es una violación del secreto profesional emitir o dar a conocer a terceros, cualesquiera que éstos sean, los diagnósticos de sus pacientes sobre todo a la prensa. Eso está mal desde todo punto de vista".

 

Según Hernández "una de las consecuencias más desagradables para el paciente es que sea estigmatizado por la sociedad por la revelación de un diagnóstico que puede o no ser acertado. Una vez que se revela una palabra Genera un daño personal, interpersonal, social que puede durar décadas en remitir".

 

Como excepciones citó que "el diagnóstico puede ser divulgado por el terapeuta siempre y cuando tenga autorización de su paciente, sea solicitado por un tribunal o si, al hacerlo, ayuda al paciente en situaciones límite, como una tendencia suicida. Si ninguna de esas tres condiciones se cumple, el Código de Etica tanto de los sicólogos como de los médicos establece la prohibición de divulgar el diagnóstico del paciente".

 

El profesional definió el síndrome de Anastasia, atribuido por María Luisa Cordero a Gema Bueno, como "sinónimo de mitomanía, que tiene que ver con impulsos a mentir, a inventar situaciones personales desproporcionadas, que no existieron; crear incluso una falsa identidad. Es un síntoma dentro de cuadros más complejos, pero no es una patología en sí. Para poder diagnosticarlo es necesario verlo en conjunto con otros síntomas".

 

Sin embargo, "en el Código Civil no se define claramente a la mitomanía como una causal de inhabilidad. A petición de las partes o de oficio el juez tendría que hacer una pericia clínico-judicial", señaló Olegario Hernández.

 

El caso Gemita

 

Gema Bueno llegó a ser considerada una testigo clave en la investigación de la red pederasta liderada por Claudio Spiniak, pero durante los últimos meses su testimonio ha sido fuertemente cuestionado por algunos medios de comunicación.

 

La joven, actualmente de 21 años de edad, aseguró haber vivido durante siete meses entre 1998 y 1999 en la casa de Spiniak del camino Las Perdices en el sector del Arrayán una relación de marido y esposa con un senador de la UDI que identificó por fotografías como Jovino Novoa, pero luego cayó en varias contradicciones que quitaron peso a su testimonio debido a algunas faltas de concordancia en las fechas, según fuentes allegadas al caso.

 

El ministro en visita del caso Spiniak, Sergio Muñoz, maneja esa información bajo el secreto del sumario.

 

Gema Bueno declaró haber presenciado como una menor, que identificó como Margarita, que tendría entre seis y ocho años de edad, murió a consecuencias de los excesos en una de las fiestas habituales del empresario y su cadáver habría sido sepultado clandestinamente.

 

El único que mantiene hasta ahora su fe en los dichos de Gemita es el sacerdote José Luis Artiagoitía, el cura "Jolo", quien conoció a la entonces adolescente mientras ella estuvo albergada en el hogar de menores de la Fundación Nuestra Señor de Guadalupe atendida por el sacerdote.

 

Especial peso en la desacreditación de la testigo tuvieron las públicas declaraciones de su siquiatra tratante, María Luisa Cordero. La profesional visitó el pasado viernes y pidió disculpas al senador Jovino Novoa, de la Unión Demócrata Independiente (UDI), por haber creído a su paciente, a la que luego calificó de mitómana.

 

En la oportunidad, María Luisa Cordero señaló a los periodistas que Gema Bueno no está en condiciones de declarar en el proceso que lleva el ministro Sergio Muñoz, sobre el caso Spiniak, ya que presenta un cuadro de mitomanía que la lleva a tergiversar la realidad.

 

El 20 de noviembre de 2003 la misma facultativa llamó a la justicia a creer en Gema Bueno, a quien definió como una persona totalmente normal desde el punto de vista siquiátrico

 

Estos juicios valieron a Cordero la condena ética del Colegio Médico por haber dado a conocer públicamente antecedentes sobre la presunta patología de su paciente sin autorización de ésta.