Pyongyang está dispuesto a un acuerdo verbal para abandonar su plan nuclear
Sólo si EE.UU. abandona su "política hostil", Corea del Norte acordaría de palabra suspender operaciones de su cuestionado programa atómico.
El Gobierno de Corea del Norte se mostró dispuesto a forjar un acuerdo verbal de abandono de su actual política nuclear durante la tercera ronda de negociaciones multipartitas que se celebrarán a finales de junio en Pekín.
"En una primera fase, sólo estamos dispuestos a acuerdos verbales, siempre y cuando Estados Unidos abandone su política hostil", aseguró Kim Chun Guk, director general del Departamento de Europa del Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Norte.
Kim hizo estas declaraciones durante su entrevista con el Embajador de España, José Pedro Sebastián de Erice, que presentó el miércoles 09 de junio sus cartas credenciales ante las autoridades de Pyongyang.
En caso de que Estados Unidos, añadió, "se comprometa a reanudar el aprovisionamiento de grano y el suministro de energía, suspenderemos las operaciones en las instalaciones nucleares".
Pyongyang actualmente carece de iluminación artificial durante las noches, debido a problemas en el suministro de electricidad, razón por la que las autoridades insisten en la necesidad del funcionamiento para uso civil de las plantas nucleares.
"Corea del Norte desmantelará sus instalaciones nucleares si se dan estas condiciones, pero Estados Unidos siempre se ha negado a escuchar nuestras exigencias", subrayó Kim.
Aunque China aún no ha confirmado las fechas definitivas, los seis países participantes en las negociaciones (Estados Unidos, China, Rusia, Japón y ambas Coreas) acordaron celebrar la tercera ronda de conversaciones multipartitas antes de finales de junio en Pekín.
Washington mantiene desde la primera ronda de negociaciones a seis bandas, celebradas en agosto de 2003 en Pekín, que antes de acatar las exigencias de seguridad norcoreanas, Pyongyang debe comprometerse a un desmantelamiento nuclear "completo, verificable e irreversible".
El régimen norcoreano se niega "a aceptar este principio, ya que, si nos desarmamos, caeremos en la trampa de Estados Unidos, como en el caso de Irak", subrayó el funcionario.
Kim solicitó la ayuda de España y la Unión Europea (UE) para la solución de la crisis, a lo que el embajador español respondió que "la Unión sigue muy de cerca las negociaciones y está dispuesta a contribuir en lo posible a la estabilidad de la zona".
El representante norcoreano recalcó que Corea del Norte seguirá aplicando la política "Son gun", prioridad al gasto en defensa, ya que esta garantiza la paz y estabilidad en la península coreana.
"Las amenazas estadounidenses son las que nos han obligado a recurrir a la disuasión nuclear. Deseamos una solución rápida a la crisis, pero las concesiones deben ser simultáneas", reiteró.
Estados Unidos mantiene que Corea del Norte podría disponer de una o dos bombas atómicas, varias plantas de procesamiento de uranio y plutonio, y entre 2.500 y 5.000 toneladas de armas químicas. (EFE)