EE.UU. exigió aclaraciones sobre plan de extensión de asentamiento israelí
Representante de Washington expresó la indignación de su país por proyecto de Israel que pretende anexionar nuevos terrenos palestinos para unir asentamiento a Jerusalén.
El enviado estadounidense Elliott Abrams pidió explicaciones a Israel sobre la continuación de la construcción en los asentamientos judíos y sobre los planes para levantar un nueva barrio que conectará la colonia de Maale Adumim con Jerusalén.
Abrams, director de Medio Oriente en el Consejo de Seguridad Nacional, expresó al primer ministro israelí, Ariel Sharon, la indignación de Estados Unidos por el incumplimiento de evacuar varias decenas de enclaves ilegales en Cisjordania y por la continuación de la construcción en estas colonias levantadas en tierras palestinas y convertidas en verdaderas ciudades.
Se trata de más de medio centenar de embriones de asentamientos que los colonos han levantado desde marzo de 2001 sin el consentimiento del Ejecutivo israelí, pero sí con la "vista gorda" del Gobierno israelí.
"Le he expresado nuestro compromiso con la evacuación de esos enclaves, y que decididamente los vamos a desmantelar", aseguró el ministro israelí de Exteriores, Silván Shalom, quien se entrevistó con Abrams poco antes que Sharon.
A su llegada a la zona, el enviado se encontró con informaciones acerca de que el Gobierno israelí dio su aprobación para la construcción de otras 600 viviendas en el asentamiento de Maalé Adumim, según la prensa para establecer una continuidad territorial con Jerusalén.
Se trata de un proyecto de la década pasada y que fue abandonado por sucesivos Gobiernos israelíes para no indignar a Washington y a la comunidad internacional.
"Es un proyecto aprobado en su día por el primer ministro (Isaac) Rabin (1992-1995), y en unos seis meses el Ministerio de Construcción terminará la fase de infraestructuras y podremos someterlo a la aprobación del Ministerio de Defensa", dijo el alcalde de Maale Adumim, Beni Kashriel.
Los planes para ese barrio fueron recuperados hace unos meses por Sharon, quien firmó la autorización y pidió mantenerla en la máxima reserva para no "humillar" públicamente al presidente estadounidense, George W. Bush.
En su última visita a la Casa Blanca, el primer ministro israelí prometió cesar toda construcción en las colonias judías que representen una ampliación territorial de los asentamientos, así como evacuar los que Israel llama "enclaves ilegales".
El proyecto en Maale Adumim prevé en su primera fase 600 viviendas, pero más adelante incluirá la construcción de otras miles sobre una superficie de 15 kilómetros cuadrados.
"Hace unos meses, los terrenos fueron declarados de propiedad estatal y anexionados al término municipal de Maale Adumim", informó el diario Maariv.
La fuente agregó que ya se han preparado los terrenos para la construcción y se han alisado los accesos, mientras ingenieros civiles han diseñado las infraestructuras.
Y es que a pesar de las protestas de Abrams y las promesas de Sharon, Israel espera convencer ahora a Washington para que adopte "una nueva concepción" sobre la posibilidad de ampliar los asentamientos.
En base a una reciente declaración de Bush sobre que hay que "hay que tener en cuenta la realidad en el terreno" y será imposible volver exactamente a las fronteras de 1967, Israel aspira a que Estados Unidos reconozca ya que Maale Adumim será parte del territorio israelí, y por tanto que puede continuar la construcción a su alrededor.
En principio la declaración presidencial debía servir como posición de apoyo a Israel en un futuro proceso de paz con los palestinos y en remuneración a la prevista retirada israelí de Gaza.
Fuentes diplomáticas estadounidenses dijeron que en estos momentos la sensación hacia Israel en la Casa Blanca es de "frustración y resentimiento" por el incumplimiento de las promesas de Sharon.
"Continuaremos presionando para que cumpla sus compromisos tal y como aparecen en la Hoja de Ruta", afirmó Richard Boucher, portavoz del Departamento de Estado. (EFE)