Presos palestinos en Israel iniciarán huelga de hambre

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Autor: Cooperativa.cl

Los reos palestinos protestarán con un ayuno por las duras condiciones que viven en las cárceles israelíes. Las autoridades del Estado judío no le dieron mayor importancia a la manifestación.

Unos 3.800 palestinos presos en cárceles israelíes iniciarán el domingo 15 de agosto una huelga de hambre "hasta la muerte" para protestar por sus condiciones de detención, que algunos activistas de derechos humanos han calificado de "peores que en la cárcel bagdadí de Abu Ghraib".

 

Los reclusos cumplen condenas en Israel por delitos relacionados con la seguridad del Estado y casi una cuarta parte de ellos llevan más de 20 años encarcelados.

 

Israel, que los considera simplemente "terroristas" -mientras para los palestinos son "luchadores por la libertad"-, ya ha advertido de que no cederá a ninguna de sus demandas.

 

"En lo que a mí respecta, pueden hacer huelga un día, un mes o incluso morirse de hambre", dijo el ministro israelí de Seguridad Interior, Tsaji Hanegbi.

 

Los presos protestan por el agravamiento de sus condiciones de vida, especialmente tras la entrada en funciones el año pasado de un nuevo responsable del Servicio de Prisiones de Israel (SPI), Yaacov Granot.

 

Un ex comandante del SPI que no quiso identificarse dijo que Granot "aplica una implacable política (represiva) que le va a estallar en la cara".

 

Según las denuncias de los presos, sus condiciones de vida han retrocedido 25 años y la violencia por parte de los carceleros se ha incrementado de forma considerable, así como las humillaciones.

 

"(Granot) ha puesto a los terroristas contra las cuerdas, los ha aplastado, y es cuestión de tiempo hasta que esta situación estalle", dijo el ex comandante del SPI.

 

Expertos en derechos humanos han denunciado que el trato que reciben los presos palestinos en Israel es peor que el que sufrieron los iraquíes en la prisión bagdadí de Abu Ghraib.

 

Las principales denuncias se han producido en las cárceles de Shata y Guilboa, en el norte, pero la huelga es, en principio, generalizada.

 

La declaración de la huelga se conoció a través de varios mensajes intercambiados entre reclusos e interceptados por el SPI.

 

La huelga ha sido planificada desde hace ocho meses y tiene su fecha de inicio fijada para los días 15 ó 18 de este mes, dijeron fuentes del organismo.

 

Para aclarar los motivos de esta protesta, activistas de derechos humanos ofrecerán el domingo 15 de agosto una rueda de prensa en la ciudad cisjordana de Ramala.

 

Los presos de seguridad han presentado un listado de al menos 57 exigencias, que abarcan desde que se les permita cursar estudios universitarios en la Universidad de A-Najah, de Naplusa, hasta disponer de hierbabuena para el té.

 

Pero el SPI considera que las más importantes son las que tienen que ver con la comunicación con el exterior.

 

"Cada vez que capturamos un teléfono móvil nos preguntamos cuál será el siguiente autobús que estallará", afirmó Granot.

 

Los presos de seguridad, actualmente en un completo aislamiento, demandan que se les permita el uso de teléfonos públicos y móviles para comunicarse con sus parientes, que se autoricen visitas familiares sin un cristal de separación y que sean abolidos las revisiones corporales.

 

Ian Domintz recordó que los peores atentados suicidas de los últimos cuatro años fueron planificados en las cárceles israelíes.

 

Desde el inicio de la Intifada de Al-Aksa, en septiembre de 2000, el número de "presos de seguridad" ha subido de 802 a 3.800, y se espera que al finalizar 2004 la cifra sea de 4.000.

 

"Tenemos la concentración más importante de terroristas en el mundo", manifestó Domnitz, y subrayó que el 70 por ciento cumple condenas por "delitos de sangre".

 

El SPI ignora de momento cuántos presos palestinos secundarán la huelga de hambre, pero ha reforzado su personal médico y de seguridad.

 

También ha creado una comisión ética que supervisará el trato a los huelguistas y estudia la posibilidad de autorizar que se alimente a un recluso en contra de su voluntad si su vida corre peligro. (EFE)