Bolivia formalizó reclamo ante la OEA por el Tratado de 1904
Representante boliviana dio sus argumentos ante la Organización de Estados Americanos para que el acuerdo de Paz y Amistad sea revisado.
María Tamayo, representante permanente del Gobierno de La Paz ante la Organización de Estados Americanos (OEA) materializó ante la sesión ordinaria de la organización en Washington el reclamo formal de Bolivia para que se revise el Tratado de Paz y Amistad de 1904 con Chile.
Afirmó que "no fue una negociación equitativa, sino un acuerdo impuesto por la fuerza" y agregó que el asunto de la "intangibilidad" al que alude Chile "no es necesariamente cierto", principalmente por la privatización del puerto de Arica.
La diplomática expresó que las "supuestas facilidades" que según el tratado Santiago entrega a Bolivia, como el régimen de libre tránsito, que consideró "que no ha sido amplio ni irrestricto, ya que está sometido a vaivenes políticos del vecino país (Chile), lo que ha motivado incremento en las tarifas, paros y bloqueos".
Precisó que "la concesión de los puertos a privados (tanto Arica como Antofagasta) ha tenido un efecto en los acuerdos bilaterales y, a su vez, vulnera el régimen de libre tránsito, ya que no es delegable a terceros".
La delegada boliviana comenzó su discurso recordando la "ocupación" chilena de Antofagasta (14 de febrero de 1879) y añadió que "100 años después la página abierta no se ha cerrado y el tratado de 1904, en lo esencial, no se ha cumplido".
Tamayo recordó que Bolivia perdió 400 kilómetros de costa, cuatro puertos y siete caletas, además de riquezas como el guano, salitre y cobre, "lo que ha servido para el desarrollo de Chile".
Estas declaraciones tuvieron inmediata respuesta en el embajador chileno permanente en la OEA, Esteban Tomic, quien expresó que "las consideraciones de las que habla la representación de Bolivia no se condicen con los antecedentes históricos".
El diplomático sentenció que el libre tránsito de los productos bolivianos está asegurado por la actual concesión del terminal portuario ariqueño.
Insistió en el llamado de La Moneda de retomar las relaciones diplomáticas formales con La Paz, inexistentes desde 1978, y reiteró que no se va a transar la soberanía y tampoco la intangibilidad.