Convenio internacional contra el tabaco entrará en vigor en febrero
El tratado entrará en vigencia gracias a la ratificación del acuerdo por parte de Perú, el país número 40 que se sumó a la iniciativa.
El primer convenio internacional contra el tabaquismo entrará en vigor dentro de tres meses después de que Perú se convirtió en el cuadragésimo país en firmar ese tratado, confirmó la portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Christine McNab.
Entre los firmantes destacan Noruega, Francia, Canadá, Australia, Japón, India, Bangladesh, Tailandia. En América Latina y el Caribe, además de Perú, han ratificado este convenio, México, Panamá, Trinidad y Tabago, y Uruguay.
En contrapartida Estados Unidos -sede de grandes multinacionales del tabaco- se ha mantenido al margen.
El Convenio Marco para el Control de Tabaco fue adoptado el 1 de marzo de 2003 tras dos semanas de intensas discusiones entre expertos de 171 países que culminaron los cuatro años de negociación entre los 192 estados miembros de la OMS, el organismo especializado en temas de salud de las Naciones Unidas.
Este tratado prohíbe la publicidad de los productos de tabaco en eventos musicales, deportivos y en películas. Además los estados parte también se comprometen a promover medidas eficaces para proteger del humo a los no fumadores.
Por otra parte, se combaten ciertas denominaciones engañosas tendientes a persuadir a los fumadores de que cierto tipo de cigarrillos son menos dañinos que otros, y especifica que las cajetillas deberán mostrar más visiblemente -entre el 30 por ciento y el 50 por ciento de las caras visibles- los perjuicios para la salud de los fumadores, entre ellos el cáncer de pulmón.
El principal objetivo de la convención es promover medidas de todo tipo para reducir el número de fumadores, que actualmente supera los mil millones en todo el mundo, y evitar que otras personas, particularmente los jóvenes, se inicien en este hábito adictivo difícilmente superable.
Por ello, el texto establece medidas para impedir la venta a los menores, fomentar el aumento de precios y de impuestos de los cigarrillos como medida disuasoria y limitar la exposición al humo de tabaco de la población en los espacios públicos e impedir así que puedan inhalar el humo y convertirse en fumadores pasivos, con el riesgo de contraer también enfermedades.
El convenio aboga también por el endurecimiento de la lucha contra el contrabando, por favorecer estrategias de reconversión del sector o por inducir a los estados a apartarse de sus empresas y monopolios.
Asimismo, el documento señala que los estados se comprometerán a tomar medidas legales o a reforzar las actuales normas para exigir que los responsables de la epidemia de tabaquismo indemnicen a las víctimas cuando sea necesario. (Agencias)