Sharon descarta nuevas elecciones y busca coalición con laboristas
El primer ministro británico reiteró que la única alternativa válida para su gobierno es incorporar al partido de Simón Peres ya que nuevos comicios no beneficiarán al país.
El primer ministro israelí, Ariel Sharon, cuya coalición quedó en minoría en el Parlamento (Kneset), afirmó este jueves que se propone constituir un nuevo gobierno pues "anticipar las elecciones será costoso y no servirá al país".
El nuevo gabinete lo formará, según todos los analistas, con el principal partido de la oposición, el Laborista, que preside el octogenario Simón Peres, interesado en una alianza con Sharon.
Los laboristas, que también votaron en contra del presupuesto, que afectará a las clases más humildes, afirman que su interés en una coalición con Sharon persigue un "objetivo trascendental", el de apoyarle en su plan para evacuar el territorio palestino de Gaza.
Por este último motivo, desde mayo último había comenzado a desmembrarse la coalición de gobierno, que comenzó con el apoyo de 67 entre los 120 legisladores del Parlamento, y ya estaba en apenas 55 escaños.
El jefe del Gobierno, que formuló sus declaraciones en la reunión anual con los editores de la prensa israelí, reiteró que Israel está dispuesto a reanudar las negociaciones de paz con el nuevo liderato palestino tras las elecciones presidenciales del próximo 9 de enero, "siempre que combata contra el terrorismo", y con esta misma condición también lo haría con el presidente sirio, Bachar Al Asad.
Cualquiera que sea el resultado de esos comicios, "Israel no renunciará a la lucha contra el terrorismo", en alusión a las facciones de la resistencia palestina en Gaza y Cisjordania.
Al fracasar anoche en el Parlamento con el presupuesto nacional para 2005, rechazado en la primera de tres lecturas por 69 contra 43 votos, Sharon precipitó el colapso final de la coalición al cesar a los cinco ministros del partido laico Shinui, su principal aliado, por sumarse a la oposición en protesta por un acuerdo financiero con el ortodoxo Partido Judaísmo de la Biblia.
Desde que llegó por primera vez al poder en 2001, Sharon cesó o perdió a catorce ministros de Estado con los del Shinui.
El próximo domingo, una vez que entre en vigor la destitución de esos ministros, entre ellos el de Justicia, Yosef Lapid, y el de Interior, Abraham Poraz, Sharon quedará con el respaldo de los 40 legisladores de su bloque derechista Likud, muchos de los cuales se oponen a una alianza con el Partido Laborista.
Los primeros partidos que salieron de su coalición fueron los de la derecha ultranacionalista -sus aliados "naturales"- a raíz de su plan para la "desconexión" de Gaza y la evacuación de los 21 asentamientos judíos de esa zona, más otros cuatro de Cisjordania.
"La desconexión (de los palestinos de Gaza) se llevará a cabo y punto", dijo Sharon ante los editores de prensa. La retirada está prevista para el próximo verano.
Sharon, apuntando a sus adversarios dentro del Likud por ese plan y por oponerse a la incorporación de Peres a la coalición, señaló que "las alternativas son dos, o una nueva coalición" -como la que desde hace tiempo deseaba con los laboristas- "o embarcarnos en un costoso proceso electoral en momentos de grandes decisiones políticas y económicas, y que no beneficiará al Likud ni al país".
Según el primer ministro israelí, "los peores enemigos de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) están en Siria", en alusión a las organizaciones del Frente del rechazo, y a las integristas Hamas y Yihad Islámica, "que desde allí transmiten órdenes a los terroristas palestinos".
Para que Israel negocie la paz con Siria, el gobierno de Damasco tendrá antes que erradicar a esas organizaciones y prohibir el paso de armas de Irán para la milicia islámica del Líbano, Hizbulá, dijo Sharon. "Entonces verá Siria que Israel desea la paz", agregó. (EFE)