Mireya García reiteró que Lagos debe sacar a Clara Szczaranski del CDE
La vicepresidenta de la AFDD afirmó a Entre Nueve y Una su deseo de que "el Consejo de Defensa del Estado nunca más intervenga en los casos por violaciones a los derechos humanos".
Mireya García, vicepresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), cuestionó la postura de Clara Szczaranski, titular del Consejo de Defensa del Estado (CDE), sobre la vigencia del decreto ley de Amnistía de 1978, la que -consideró- la inhabilita para seguir al mando del organismo estatal, lo cual debe ser considerado por el Presidente Ricardo Lagos.
En conversación con Entre Nueve y Una, García aseguró que no conciliará posiciones con la titular del CDE. "Con la señora Szczaranski ya no tenemos nada que aunar, lo que nosotros queremos es que el Presidente de la República la saque del cargo que está ocupando y queremos que el Consejo de Defensa del Estado nunca más intervenga en los casos por violaciones a los derechos humanos".
"No sé de dónde la señora Szczaranski sacó su teoría y en función de qué la defiende con tanto ahínco y persiste en ella", se preguntó la dirigenta de la AFDD.
La militante socialista explicó que "ella ha tratado de explicarnos muchas veces lo que significa la amnistía impropia, la verdad es que tenemos absolutamente claro, desde hace muchos años atrás, de cuando ella vivía en el exilio y nosotros estábamos acá, de qué es la amnistía impropia, o sea, no tiene que contarnos absolutamente nada, sabemos perfectamente bien lo que significa".
"Más allá de la aplicabilidad o no de la ley de Amnistía, que creo que el fallo de la Corte Suprema en relación al caso de Miguel Angel Sandoval Rodríguez lo deja absolutamente claro ... ella (Szczaranski) plantea algo que me parece de verdad peligroso y, además, discriminatorio, porque si ella tuviera razón en lo que está planteando lo está planteando para un segmento de personas, pero no para todos, y tiene que ver con cómo se cumplen las penas en este país", sentenció.
Clara Szczaranski planteó el pasado martes en Radio Cooperativa que el fin de la Justicia no es que toda la gente vaya a la cárcel, sino que prevenir que los delitos se repitan y lograr la reinserción del criminal, por lo que frente a los violadores de derechos humanos soistuvo: "no creo que la pena idónea a rehabilitarlos sea mandarlos a un ghetto encerrados entre ellos mismos".
Por esto, Mireya García consideró que "si ella (Szczaranski) realmente cree que quienes cometen crímenes no tienen que estar en la cárcel, entonces abramos todas las cárceles de Chile y creemos un nuevo sistema ... Creo que ella lo plantea en relación a los violadores de derechos humanos, pero no a la población penal común", aunque recalcó que cree que "los criminales no tienen rehabilitación alguna".
Si la sociedad chilena se preocupa de la reinserción social, esto debería valer para "toda la población penal, para todos aquellos que mañana van a seguir cometiendo delitos, porque pareciera que los delitos son consustanciales a la condición humana".
"Pero que nos venga a proponer que los violadores de derechos humanos, de que quien estuvo a cargo de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional) vayan a hacer trabajos voluntarios, por favor, es que la comunidad se tendría que espantar si ve a (Manuel) Contreras haciendo trabajo comunitario, no es posible integrarlo a la sociedad como si aquí no ha pasado nada", aseveró.
La titular de la Comisión Etica contra la Tortura concluyó que "son planteamientos que realmente, por lo menos, debieran hacer pensar al Ejecutivo, y directamente al Presidente de la República, para que tome decisiones concretas en relación al planteamiento de una persona que está defendiendo los intereses del Estado, y el Estado somos todos, somo los ciudadanos, y principalmente ella (Szczaranski) tiene que ocuparse de defender los intereses de los ciudadanos cuyos derechos fueron violados en dictadura y no, precisamente, de aquellos que violaron esos derechos".
Además, la dirigenta agregó que "una funcionaria pública jamás puede referirse en los términos que ella se ha referido a un grupo de personas que, por sobre todo, somos personas, somos ciudadanos, somos deres humanos pensantes, tenemos raciocinio"
"Por ejemplo, cuando ella dijo: que sí, que nos entendía, que pobrecitas, porque actuábamos desde los sentimientos. No actuamos solamente de los sentimientos, también actúamos desde la razón, y la señora Szczaranski no puede referirse a este grupo de personas en términos tan ofensivos", explicó.
"Siento que tengo mi alma súper sanita"
Mireya García, de 47 años de edad, también relató parte de su experiencia como presa política tras el golpe militar de 1973, cuando, con 17 años, estuvo detenida durante ocho meses en recintos de la Armada en la Octava Región, entre ellos en la Isla Quiriquina.
Consultada si entregó su testimonio a la Comisión Valech, Mireya García señaló que relató "muy en general lo que a mí me pasó, la verdad es que estoy hablando desde hace muy poco tiempo de este tema, me costó mucho siquiera contar que había estado presa, pasaron como 30 años antes que pudiera empezar a hablar. En general, a mí no me conocen por mi historia propia, me conocen más bien por la historia de mi hermano".
"Cuesta desnudar el alma de tanto horror, cuesta desnudarse públicamente además, es lo mismo que sacarse la ropa públicamente, uno puede hacerlo pero no es fácil. Con esto pasa lo mismo, siento que hay un grado de pudor también, especialmente de la mujeres, para hablar de determinadas situaciones que tuvimos que vivir, que son duras", añadió.
A pesar de la tristeza que muchas veces la embarga con ciertas situaciones, como la publicación del informe de la Comisión Valech, "he conversado mucho conmigo y felizmente siento que tengo mi alma súper sanita", afirmó.
Sin embargo, reconoció que lo que vivió la marcó profundamente y la llevó a nunca pensar en tener hijos, pues "tenía pánico a traer una vida a este mundo", sin la seguridad de que podría protegerlo de una experiencia como la que le tocó vivir.