Sharon interrumpió negociaciones destinadas a formar coalición con el Laborismo
La suspensión de las conversaciones para un ejecutivo de coalición se debe a declaraciones de la jefa del equipo laborista, la diputada y ex ministra Dalia Itzik, que irritaron al primer ministro.
El primer ministro israelí y líder del partido Likud, Ariel SharOn, ordenó interrumpir las negociaciones con el Laborismo para formar un gobierno de coalición nacional, informa el diario israelí Haaretz.
La interrupción en las negociaciones entre ambos partidos se debe a declaraciones que hizo el pasado jueves la jefa del equipo laborista, la diputada y ex ministra Dalia Itzik, que irritaron al primer ministro.
La diputada dijo en una convención de su partido que Sharon se "arrastraba" para incorporar a su gobierno a los laboristas.
"El nos persigue a nosotros, no nosotros a él. Después de 30 años, se dan cuenta (en el Likud) qué razón teníamos. Son subcontratistas que van a aplicar (nuestras políticas)", agregó Itzik ante sus correligionarios.
La parlamentaria se refería a la prevista evacuación de la franja de Gaza por Israel, prevista para 2005, y al reconocimiento por el partido derechista Likud de la necesidad de crear un Estado palestino.
Tras esas declaraciones Sharon ordenó inmediatamente a su equipo que interrumpiera las negociaciones políticas y la noche del jueves, en su tradicional discurso anual ante la Conferencia de Herzlía, atacó duramente a los laboristas.
Conversaciones estancadas desde antes
Pero fuentes de este partido aseguran que las negociaciones estaban de cualquier forma estancadas debido a que el Likud no ha respondido favorablemente a las demandas del Laborismo en el reparto de carteras ministeriales.
El Likud ofreció ceder siete carteras ministeriales y el cargo de viceprimer ministro para Simón Peres, pero los laboristas exigen que al menos seis de los ministerios sean de los importantes.
"Ya estamos cansados de los juegos de Dalia Itzik", dijo furioso una fuente del Likud al diario Haaretz.
"Itzik está ganando caudal político a expensas del primer ministro, y nosotros no necesitamos ese juego, sino una asociación (política) genuina. Veremos ahora quien se arrastra ante quién", subrayó la fuente.
Los esfuerzos de Sharon para formar un gobierno de unidad no ha dado frutos todavía y el pasado jueves, tal y como se esperaba, el partido ultraortodoxo Shas anunció que no se unirá al gobierno del Likud, al no aceptar la retirada de Gaza que propone el primer ministro para 2005.
Sharon quedó en minoría parlamentaria hace unas dos semanas al cesar en sus cargos a los cinco ministros del partido anticlerical Shinui, última agrupación que quedaba en su coalición y que votó contra los presupuestos generales del Estado en protesta por una partida destinada a los ultraortodoxos. (EFE)