Fue dado de alta el ex dictador trasandino Jorge Rafael Videla
Una vocera del Hospital Militar General de Buenos Aires afirmó que la condición de salud del ex gobernante de facto trasandino "era favorable".
El ex dictador argentino Jorge Rafael Videla, detenido desde hace seis años por el robo de hijos de detenidos desaparecidos, fue dado de alta la tarde de este sábado desde el hospital de Buenos Aires donde estaba internado desde el lunes 13 de diciembre por un "accidente cerebral".
La teniente coronel de sanidad Alicia Mato señaló que el alta fue otorgada porque "la condición de salud del paciente -internado por un accidente isquémico transitorio- era favorable".
Videla, de 79 años, salió del Hospital Militar General y regresó a su domicilio en la capital trasandina, donde cumple arresto domiciliario dictado en 1998.
El último parte médico sobre la saluda de ex dictador, difundido a última hora del viernes 17 de diciembre, indicaba que éste tenía un "estado de vigilia, lúcido y orientado en tiempo y espacio, y que no presentaba signos de foco neurológico".
Videla, miembro de la junta militar que el 24 de marzo de 1976 encabezó un golpe de Estado e instauró una cruel dictadura durante siete años, sufrió problemas de irrigación sanguínea en el cerebro, que le causaron una afasia parcial (pérdida del habla).
El ex jefe militar, quien ejerció de facto la presidencia del país desde 1976 hasta 1980, está procesado bajo arresto preventivo, que cumple en su domicilio particular, en la causa que investiga el robo y cambio de identidad de hijos de desaparecidos durante la dictadura.
Jorge Rafael Videla fue despojado de su grado de teniente general del Ejército en 1985, después que un tribunal le condenara a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad, en un proceso en que otros cuatro ex jefes de la dictadura recibieron también severas penas de prisión por violaciones a los derechos humanos.
Los condenados en ese juicio oral y público fueron indultados en 1990 por el entonces presidente argentino, Carlos Menem, pero, pese a ese beneficio, la asociación Abuelas de Plaza de Mayo logró iniciar procesos en su contra por el secuestro, apropiación ilegal y cambio de identidad de hijos de desaparecidos.
Unas 18.000 personas fueron víctimas del delito de desaparición forzada durante la dictadura militar, según las investigaciones judiciales, aunque los organismos de derechos humanos sostienen que fueron 30.000 los desaparecidos. (EFE)