Texana pagó 50.000 dólares para clonar a su gato fallecido
La empresa Genetic Savings and Clone presentó al primer animal clonado con fines comerciales, un gato obtenido de los genes de la anterior mascota de una mujer estadounidense.
La clonación de animales dejó de ser un simple experimento y una empresa estadounidense ya vendió a una mujer un gato clonado que fue creado a partir del ADN de su mascota por 17 años, que murió el año pasado.
Por 50.000 dólares (más de 28 millones de pesos), la empresa Genetic Savings and Clone (Banco Genético y Clonación) creó a Little Nicky, un gatito que ya tiene 10 semanas de vida y que lleva el nombre en honor de Nicky, el gato que acompañó a la texana Julie durante casi dos décadas.
"Es idéntico. Su personalidad es la misma. Cuando Little Nicky bostezó incluso vi dos marcas dentro de su boca, tal como tenía Nicky", dijo la propietaria. Si bien aceptó ser fotografiada con el gato, pidió que no se nombrase su apellido ni la ciudad donde vive, por temor a represalias por parte de grupos que se oponen a la clonación.
De hecho, la creación y venta del gato han reabierto un debate ético y científico sobre la tecnología de la clonación, que avanza rápidamente. La empresa tiene previsto para mayo de 2005 clonar su primer perro, un mercado mucho más lucrativo que el de los gatos, ya que tradicionalmente los dueños son más apegados a los canes.
La clonación ha empezado a vislumbrarse como un negocio comercial muy rentable y ya se ofrece ganado clonado por 20.000 dólares (unos 11,3 millones de pesos). Los científicos ya han clonado diversos animales. Varios equipos de investigación de todo el mundo están en una carrera científica para clonar el primer mono.
Aparte de la clonación humana, que sólo ha llegado a la reproducción microscópica del embrión, ningún proyecto ha suscitado mayor debate que los planes de mercadeo de Genetic Savings and Clone.
Defensores de los animales señalan que no se necesita la clonación de más felinos, ya que miles de gatos abandonados son sacrificados por falta de hogar.
Los críticos además se quejan de que la tecnología sólo está disponible para quienes tengan el dinero suficiente, afirman que gastar plata en crear mascotas es frívolo y que los clientes desconsolados por la pérdida de sus animales tienen expectativas irreales de lo que están comprando.
De hecho, el primer gato clonado en 2001 tenía un pelaje distinto a su donante genético, lo que subrayó que el ambiente y otras variables biológicas hacen imposible duplicar exactamente a los animales. (Agencias)