Eyzaguirre aseguró que se acabaron los "siete años de vacas flacas"

Publicado:
Autor: Cooperativa.cl

A pesar de efectuar un positivo balance de la economía nacional, el ministro no quiso aventurar si los próximos siete años serán de bonanza, como en la cita bíblica.

Utilizando referencias religiosas, el ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre, aseveró que en 2004 con las buenas cifras en la economía, se dio fin a "siete años de vacas flacas".

 

Eyzaguirre destacó que el crecimiento cercano al 6,0 por ciento que se espera para el balance final de 2004, más la estabilización de los mercados mundiales, comienza un mejor momento para nuestra economía.

 

"De manera casi bíblica, pareciera que el 2004 configuró el fin de siete años de vacas flacas" aseguró, aunque no quiso aventurar si, efectivamente, los siete años que se aproximan serán de bonanza.

 

"No tengo una bola de cristal, pero si le creemos al predicamento bíblico es posible que sean siete años" de vacas más gordas, contestó escuetamente el secretario de Estado, que compareció ante la prensa con una prestancia mucho más relajada que la que presenta habitualmente.

 

Sin embargo, se dio tiempo para llamar a tener cuidado con los "cantos de sirena del populismo".

 

"Digámoslo una vez más: el mayor riesgo que enfrenta nuestro futuro, son los cantos de sirena del populismo, que nos invitan a tomar atajos hacia el desarrollo. El populismo de las soluciones mágicas, no es ningún atajo. Es un callejón sin dalida qie nos devuelve en el tiempo", señaló.

 

"Sólo con un trabajo día a día -aseguró- abierto transparente y esforzado, lograremos prevalecer"

 

En el tercer trimestre de este año, el Producto Interior Bruto (PIB) de Chile creció 6,8 por ciento respecto de igual período de 2003, en su mayor expansión trimestral desde 1997.

 

Esto significó que la proyección de crecimiento de la economía fuera corregida al alza, de 5,5 por ciento a seis por ciento.

 

Después de la llamada "crisis asiática", a fines de 1997, el crecimiento del país se vio fuertemente estancado. En 2002, por ejemplo, el PIB llegó a sólo dos por ciento, mientras que en 2003 lo hizo en 3,3 por ciento.