Nuevos ministros de Sharon temen que el gobierno sea derrocado
Algunos secretarios de Estado creen que los legisladores opuestos al plan de desconexión de los palestinos no aprobarán el Presupuesto 2005, provocando la caída de la nueva administración.
Los nuevos miembros del gabinete de Ariel Sharon están preocupados ante el riesgo de que la administración del país pueda ser destituida mientras intenta llevar adelante el plan del primer ministro de sacar a sus tropas y colonos de la Franja de Gaza.
El nuevo Gobierno tomó oficialmente el poder el pasado lunes, después de que el Parlamento aprobara la coalición con el ajustado resultado de 58 votos a favor y 56 en contra por lo que Sharon se vio forzado a confiar en el apoyo de legisladores de oposición para ganar la votación, ya que los nacionalistas del Partido Likud contrarios a la evacuación de la Franja de Gaza votaron contra la coalición.
Así, el primer ministro israelí introdujo en su nuevo Gobierno al Partido Laborista moderado y a un partido ultra ortodoxo para lograr una mayoría de 64 escaños en el Parlamento, compuesto por 120 miembros.
Los nuevos compañeros de Sharon apoyan la retirada de la Franja de Gaza. Pero, con 13 miembros de facción radical de Likud opuestos al plan, Sharon necesitará el apoyo de la oposición para impulsar la retirada en el Parlamento.
Sin embargo, los partidos de la oposición no tienen previsto apoyar a Sharon en el tema de la aprobación del presupuesto nacional. Si el presupuesto no se aprueba el 31 de marzo, el Gobierno caerá automáticamente y serán convocadas nuevas elecciones.
El ministro de Comunicación, Dalia Itzik, (laborista) aseguró este martes que, a su juicio, los radicales del Likud podrían derribar al Gobierno si quisieran. "Hay un sentimiento que ya hemos adquirido, el estado de ánimo de las elecciones (...) cuando yo vi ayer (lunes) a los legisladores Likud tuve el presentimiento de que no podremos impedir que esta rueda siga girando", declaró Itzik a la emisora de radio del Ejército.
Por su parte, el ministro de Salud, Danny Naveh, dijo que el nuevo Gobierno no tiene suficiente mayoría en el Parlamento para legitimarse ante la opinión pública si hace frente a una campaña nacional de los colonos contra la retirada de Franja de Gaza.
Sin embargo, el viceprimer ministro, Ehud Olmert, hombre de confianza de Sharon, insistió en que el plan para sacar a cerca de 8.800 colonos judíos de la Franja de Gaza y acabar con cuatro asentamientos en Cisjordania seguirá adelante, tal y como está previsto. La retirada debe comenzar el próximo mes de julio.
El segundo primer ministro, Simón Peres, líder del laborismo, reconoció por su parte que la coalición afronta muchas dificultades, aunque insistió en que, con esta medida, la situación con los palestinos mejorará después de más de cuatro años de lucha.
El primer desafío de Sharon ante el Parlamento se espera para este miércoles 12, cuando el Presupuesto 2005 sea debatido para someterse a votación, cuando aún no está claro cuál será el voto de los 13 radicales del Likud. (Agencias)