Cónsul precisó que regularización de ilegales no implica oportunidad de trabajo en España
La nueva disposición del Gobierno de Madrid permitirá a los extranjeros sin papeles formalizar su residencia, lo que no implica que las puertas queden abiertas para nuevos extranjeros.
El cónsul general de Chile en Madrid, Rodrigo Quiroga, señaló que hay que ver "cuánta gente va a querer someterse" al nuevo Reglamento de la Ley de Extranjería española que entró en vigencia el lunes 7 de febrero y recalcó que "es importante" notar que ésta no es una facilidad para quienes quieran en el futuro ir a trabajar al país europeo.
El embajador manifestó, en conversación con El Diario de Cooperativa, que "mucha gente cuando oye esto en Chile se anima a venirse y dice 'bueno yo puedo acceder a esto' pero hay que tener cuidado, hay que tener seis meses como mínimo de empadronamiento en España".
"La Policía en el aeropuerto restringe la llegada de 'turistas' que supuestamente entran como turistas y se quedan a trabajar, y esa gente lamentablemente puede tener problemas para poder ingresar al país", señaló el cónsul.
Por otro lado, el diplomático comentó que la medida de regularización fue bien recibida por los compatriotas que residen en el país de la península ibérica y expresó que "en el consulado ya hemos tenido una gran demanda de solicitud de antecedentes", uno de los requisitos para postular a este beneficio.
Quiroga detalló que este beneficio "implica la regularización de aproximadamente 12.000 chilenos que estarían en situación de trabajar pero que no tienen su permanencia legal en España".
"En el mes de enero, cubrimos mil demandas más o menos, hemos tomado todas las medidas para que de aquí al 7 de mayo, día en que finaliza el proceso, en lo posible todos los chilenos hayan accedido a la documentación que nosotros estamos dispuestos a otorgarles", expresó el representante chileno en Madrid.
Para acceder a este beneficio regulador, el Gobierno español "exige como requisito básico tener un certificado de antecedentes penales otorgado por el país de origen, tener un contrato de trabajo en una empresa que sea reconocida por el Estado y contar con una permanencia en España mínima de seis meses, además de estar empadronado en algún ayuntamiento (municipalidad)", declaró Quiroga.
El consulado chileno resumió que "todos los indocumentados que se encuentren trabajando van a poder quedarse si realizan los trámites respectivos" lo que en definitiva les daría "un año de residencia en España en forma regular y poder trabajar sin ningún problema".
Esta medida fue "adoptada por el Gobierno español en miras de apoyar y que no quede gente en estado irregular", además de responder al requerimiento de mano de obra que necesita España, añadió el cónsul.
El cónsul Quiroga manifestó que su "meta es colaborar con la autoridad del Gobierno de España, que ha hecho un esfuerzo grande para poder regularizar a los extranjeros, y por otro lado dar respuesta a la demanda de todos nuestros compatriotas y que nadie se quede sin sus documentos".
En España residen más de tres millones de inmigrantes que no están en situación legal. La mayor población de extranjeros residentes viene de Ecuador, Perú, Colombia, Marruecos y países del Este.
El cónsul chileno señaló que "la comunidad europea de países ha presentado su inquietud frente a esta medida", mientras que el gobierno ibérico "ha respondido que es válida para España solamente", lo que Quiroga explicó que "en el fondo esto abre también una válvula de entrada de gente que podrá circular por otros países".