Schaefer fue derivado a una cárcel de alta seguridad argentina
Las otras tres personas que fueron detenidas junto a él en la localidad de Tortuguitas fueron liberadas en horas de la noche de este jueves porque Chile no realizó pedido alguno para mantener su arresto.
Paul Schaefer no pasará la noche en el edificio de la División Antisecuestros de la policía trasandina, ya que fue derivado a la cárcel de alta seguridad argentina emplazada en la localidad de Marcos Paz, a unos 60 kilómetros del Gran Buenos Aires.
El ex cabo del régimen nazi quedará recluido en la enfermería del Complejo Penitenciario Federal II, ubicado en una zona campestre y que puede albergar hasta 300 internos.
Las tres personas que lo acompañaban al momento de su detención, que fueron identificados como Peter Schmidt, Matías Gerlach y Rebeca Schaefer, fueron dejadas en libertad debido a que no pesaban órdenes de captura en su contra.
Schaefer fue detenido este jueves en la localidad de Tortuguitas, ubicada a unos 40 kilómetros de Buenos Aires, luego de diligencias policiales a cargo de Interpol Argentina que se prolongaron por espacio de cuatro meses.
Luego de su captura el ciudadano alemán fue conducido por agentes de la policía federal argentina hasta uno de los complejos de la institución, ubicado en el barrio de Palermo Chico.
Este es el mismo recinto en el que se encuentra recluido el ex líder del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), Galvarino Sergio Apablaza Guerra, quien está solicitado a la justicia argentina por su eventual responsabilidad en la muerte del senador Jaime Guzmán.
Las mismas fuentes de Interpol Argentina aseguraron que Schaefer lo único que hizo desde su llegada al recinto policial fue beber agua mineral y no habló con ninguno de los agentes a cargo de su custodia.
Además, confirmaron que en el allanamiento a la parcela en la que se ocultaba no se encontró ninguna identificación falsa, lo que facilitaría una eventual tramitación de su expulsión de territorio argentino, debido a que su ingreso ilegal a Argentina no constituye un delito perseguible ante la justicia.
El abogado Hernán Fernández, querellante en Chile en el proceso por los delitos de secuestros y abusos sexuales a 27 niños (26 chilenos y un alemán) que lleva adelante el juez Hernán González, mostró su complacencia porque Schaefer fuera derivado hasta un penal de alta seguridad, debido a que se trata de un recinto que cuenta con todas las garantías para evitar que eventualmente pueda cometer un atentado contra su vida, al verse acorrallado frente al hecho de que "es primera vez en la historia que ha sido esposado" y la "primera vez que ha sido detenido por la policía".
"Me ha alegrado saber que su destino no ha sido una dependencia, como él quizás habría pedido o esperado, él va a una cárcel, una cárcel de alta seguridad, que también tiene un policlínico, un servicio médico que podrá estar atento a cualquier emergencia que se pudiera presentar respecto a su estado de salud, pero todos hemos visto que Paul Schaefer está muy bien, es un hombre que escucha todo, que estudia todo, que simula también porque él entiende lo que está ocurriendo", señaló a Radio Cooperativa desde Buenos Aires.
El profesional sostuvo que Schaefer es capaz de caminar por sí mismo, y que el hecho de mostrarse en silla de ruedas obedece a un show.
"Schaefer es un artista, un artista criminal y por eso creo que ha tratado de mostrar una imagen de que hoy día él está postrado en silla de ruedas, pero eso no es la realidad", aseguró, respecto a las imágenes que dieron la vuelta al mundo y que mostraron a un hombre de 83 años que fue ingresado en silla de ruedas hasta el edificio de la División Antisecuestros, luego de su detención.
Fernández indicó que el ciudadano alemán es requerido por Francia, Alemania y Chile, según información que le fue proporcionada por Interpol Argentina.
Schaefer fue capturado por su implicancia en un caso de DD.HH.
Schaefer era buscado por la justicia chilena desde 1997, tras ser requerido por los tribunales nacionales por el delito de secuestros durante la dictadura y abusos sexuales a 27 niños (26 chilenos y un alemán) que asistían como internos al colegio de la ex Colonia Dignidad.
Sin embargo, su detención se originó en virtud de una orden de aprehensión decretada por el juez Joaquín Billard, quien investiga la desaparición de Alvaro Vallejos Villagrán, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y cuyo rastro se pierde a fines de julio y comienzos de agosto de 1974, tras ser visto en la actual Villa Baviera.
Las autoridades argentinas deberán determinar el procedimiento que se utilizará para poner al ciudadano alemán a disposición de las autoridades chilenas. El primer camino podría ser la expulsión de Schaefer por parte del gobierno argentino o bien que se curse un pedido de extradición emanado desde la justicia chilena.