Mesa señaló que no renunciará para "no darle la espalda" a Bolivia

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Autor: Cooperativa.cl

"No tendría ningún sentido que entregue la Presidencia a alguien que no tiene la legitimidad del voto", señaló luego que el Parlamento rechazó su propuesta de convocar a elecciones generales anticipadas.

El presidente de Bolivia, Carlos Mesa, decidió permanecer en el cargo para "no darle la espalda" al país, después de que el Congreso boliviano rechazara su plan de convocar a elecciones generales anticipadas.

 

El gobernante hizo pública su decisión en un mensaje por radio y televisión a la nación, en el que manifestó que continúa en el poder por responsabilidad con los ciudadanos, que le han demostrado su respaldo en manifestaciones callejeras y en sondeos de opinión.

 

Mesa, que cumplió diecisiete meses en el poder, propuso el martes un plan para adelantar en dos años las elecciones generales, y que el jueves fue rechazado por el Congreso bajo el argumento que se trataba de una medida inconstitucional.

 

En su discurso, el mandatario lamentó "profundamente" la decisión tomada por los legisladores, de los que dijo que forman parte del "viejo sistema político" y funcionan con "una lógica de suponer que nada debe cambiar".

 

Argumentó que su propuesta de llamar a los comicios era para buscar legitimidad en la política boliviana "a partir del único mecanismo que puede dar esa legitimidad, que es el voto de los ciudadanos y ciudadanas del país".

 

Dijo que su actitud fue una muestra de desprendimiento para permitir "la legitimidad de un presidente, un vicepresidente, unos senadores y unos diputados electos que recuperen lo que el pueblo quiere realmente y permitan la gobernabilidad".

 

"No tendría ningún sentido que yo entregue la Presidencia a alguien que no tiene la legitimidad del voto de hoy", señaló, y criticó la "actitud de algunos sectores del Congreso de aferrarse al lugar que ocupan".

 

Pese a la abierta confrontación con el Congreso, opinó que durante las recientes disputas se ha generado un escenario nuevo, "de un desarme objetivo en el tema más complejo que estábamos enfrentando, que era el de los bloqueos" de carreteras, que se suspendieron el miércoles después de dos semanas de cierre.

 

Esta situación, unida a la lectura del pueblo boliviano de que su propuesta significaba "que el presidente le estaba dando la espalda y estaba traicionando su confianza", le llevó a tomar la determinación de quedarse en el cargo.

 

"En la medida en que tengo una responsabilidad que cumplir con el país, estoy dispuesto a asumir ese camino más difícil", dijo en alusión a su futuro inmediato y a sus difíciles relaciones con el Congreso, en el que no tiene representación.

 

Mesa se comprometió a continuar con la agenda nacional, que "está marcada y es inequívoca" y que pasa por la aprobación de una reforma petrolera "adecuada", un referéndum sobre autonomías, la elección directa de prefectos y la convocatoria a una Asamblea Constituyente. (EFE)