Comenzaron los funerales de Estado de Rainiero en Mónaco
En medio de severas medidas de seguridad, apoyadas por Francia, los monegascos despiden a su monarca.
Los funerales de Estado por el príncipe Rainiero III de Mónaco, fallecido el pasado 6 de abril a los 81 años, comenzaron en la Catedral del Principado, en presencia de numerosas personalidades mundiales, incluidos nueve jefes de Estado.
Tras la llegada del cortejo fúnebre a las puertas del templo, donde esperaban todos los invitados, el féretro con los restos mortales de Rainiero, llevado a hombros por 10 carabineros del Príncipe desde palacio, fue introducido en la Catedral, donde fue recibido por el arzobispo de Mónaco, Bernard Barsi.
Una vez situado en el catafalco, al son del "requiem eterno", monseñor Barsi, que pronunciará la homilía, dio comienzo a la ceremonia religiosa en la Catedral, cuya entrada está cubierta por ramos y coronas de flores llegados de distintos lugares del mundo.
Los hijos de Rainiero, Alberto, el heredero, y las princesas Carolina y Estefanía, presiden la ceremonia, sentados junto a la princesa Antoinette, de 85 años, hermana del soberano fallecido.
El rey de España, Juan Carlos I, ocupa la primera fila de los bancos de la Catedral dedicados a los invitados, flanqueado por los reyes de Suecia, Carlos Gustavo y Silvia, y Alberto II de Bélgica, así como por la reina Sonia de Noruega.
Tras ellos se han situado el presidente de Francia, Jacques Chirac y su esposa Bernardette, junto a los jefes de Estado de Irlanda, Mary Mc Aleese, y Eslovenia, Janez Drnovsek.
Los representantes de las 61 delegaciones oficiales presentes las exequias ocupan la parte derecha de la catedral, con una capacidad total para unas 800 personas, mientras que a la izquierda se sitúan los familiares y amigos.
La sobriedad y el protocolo, así como la extrema seguridad, dada la gran cantidad de reyes, príncipes y líderes políticos presentes en las exequias, están marcando las ceremonias de despedida del que fuera el soberano de Mónaco durante más de 55 años. (EFE)