Fotógrafo chileno murió durante protestas en Ecuador
Julio Augusto García, reportero gráfico chileno independiente de 58 años, sufrió un paro cardiorrespiratorio por efecto de gases lacrimógenos en Quito.
Un reportero gráfico chileno murió el martes 19 de abril en las caóticas protestas callejeras que sacuden Quito en demanda de la dimisión del presidente de Ecuador, Lucio Gutiérrez, por su participación en una polémica intervención en la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
"La persona fue atendida inicialmente por asfixia por efecto de los gases lacrimógenos y después cayó en un paro cardiorrespiratorio del que no pudo recuperarse", dijo el portavoz de la Cruz Roja, Johnny Franco.
La víctima -la primera que se registra en las protestas que estremecen desde hace siete días la capital- fue identificada como Julio Augusto García, un periodista gráfico chileno independiente de 58 años, según la Cruz Roja.
La muerte se produjo en momentos en que decenas de miles de personas permanecían en las calles de Quito demandando la dimisión de Gutiérrez por intervenir la CSJ en diciembre pasado junto a sus aliados en el Congreso, un organismo que tradicionalmente ha sido manejado por los políticos para zanjar las disputas con sus opositores.
Las manifestaciones arreciaron nuevamente el martes 19 de abril en las inmediaciones del Palacio Presidencial, enclavado en el centro histórico de Quito, en donde se apostaron cientos de policías defendiendo la sede del Ejecutivo y dispersando las protestas violentamente con gases lacrimógenos.
Las protestas mantuvieron al inicio un tinte pacífico, caracterizado por miles de mujeres, niños y ancianos golpeando cacerolas, haciendo sonar bocinas y blandiendo banderas del país. Sin embargo, posteriormente degeneraron en acciones violentas por efecto de la represión a cargo de la policía.
Gutiérrez, un militar retirado con 27 meses de gestión, descartó su dimisión, mientras destacados funcionarios realizaron llamados a la concertación a fin de aplacar las protestas que paulatinamente han comenzando a propagarse a otras ciudades importantes del país.
La crisis, que amenaza con terminar con el Gobierno de Gutiérrez, ha ido subiendo progresivamente de tono desde que hace cuatro meses una mayoría oficialista tomó el control de la CSJ e instrumentó fallos a favor del ex presidente Abdalá Bucaram (1996-1997), un aliado de Gutiérrez y quien enfrentaba cargos por corrupción.
A fin de aplacar las revueltas, el Parlamento disolvió la CSJ el pasado domingo 17 de abril al declarar "inconstitucional" la resolución con la que destituyó en diciembre a sus 31 magistrados por supuestamente tener vínculos con la oposición y se los reemplazó con jueces afines. (Agencias)