España: alcaldes del PP anunciaron que no casarán a parejas homosexuales
"Un gay es una persona tarada, que nace con una deformación física o síquica", dijo el jefe edilicio de la localidad catalana de Pontons, el conservador Lluis Fernando Caldentey.
La aprobación de la ley que permitirá en España casarse a los homosexuales abrió una encendida polémica entre alcaldes del conservador Partido Popular (PP), que han anunciado su decisión de no unir en matrimonio a estas parejas.
"Yo entiendo que los gays deben tener los mismos derechos, pero para mí un gay es una persona tarada, que nace con una deformación física o psíquica", aseguró este martes el alcalde de la localidad catalana Pontons, el conservador Lluis Fernando Caldentey, quien anunció que no casará a parejas del mismo sexo.
Las declaraciones de Caldentey son sólo una muestra de la controversia que ha generado en este país la aprobación de la citada Ley que deberá ser ratificada por el Senado antes de su entrada en vigor, prevista para dentro de unos tres meses,
"¿Por qué demonios se deben constituir matrimonios gays?", se preguntó Caldentey durante una entrevista con una emisora local catalana, antes de señalar que es "inmoral" que las parejas de gays o lesbianas lleguen a constituirse en matrimonio, "que es una institución sagrada".
El alcalde del PP sostiene que esta situación "es deforme, porque lo normal es que las personas nazcan macho o hembra, porque yo no he visto nunca dos perros machos haciendo el amor. No es natural".
La respuesta a estas declaraciones no se ha hecho esperar y las Juventudes Socialistas de Cataluña han anunciado que celebrarán el domingo "una boda simbólica" entre homosexuales en ese municipio para protestar por la actitud de su alcalde.
El máximo edil de Pontons no es el único que ha anunciado abiertamente su intención de no casar a parejas del mismo sexo, algo a lo que estará obligado por la nueva Ley.
Javier León de la Riva, alcalde de Valladolid, la capital de la región de Castilla-León también gobernada por el PP, afirmó que una cosa es una competencia para casar a parejas de hecho y otra la obligación de celebrar esos enlaces.
"Hoy por hoy no voy a ejercer ese derecho y no voy a delegar en ningún otro concejal", aseguró el edil.
Una actitud que su correligionario de partido y alcalde de la vecina ciudad de Avila, Miguel Angel García Nieto, ha calificado como gesto "de buena hombría".
García Nieto apeló además a la cláusula de conciencia para justificar su decisión de no casar a parejas homosexuales en el Ayuntamiento, lo mismo que ha hecho el alcalde de la cercana León, Mario Amilivia, también del PP.
En la votación en la que el pasado 21 de abril quedó aprobada en el Congreso (Cámara Baja) esta ley elaborada por el Gobierno socialista, los parlamentarios del PP votaron en contra y pidieron que las uniones homosexuales no fueran llamadas matrimonios ya que constituían un ataque contra esta institución.
Pero aunque esta fue la postura oficial del Partido Popular, no todos sus miembros han mostrado la misma actitud.
De hecho, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, en contra de lo que defienden algunos de sus compañeros de formación, ha anunciado que no tendrá ningún inconveniente en casar a parejas de homosexuales en la mayor ciudad del país.
En medio de la polémica, la Fundación Triángulo de Gays y Lesbianas, una de las más importantes entre este colectivo, ha calificado de "atropello" y "violación brutal" la actitud de alcaldes como el de Valladolid.
Por su parte, miembros del Gobierno y del gobernante Partido Socialista (PSOE) ya han advertido que los ediles y funcionarios municipales no pueden "evadirse" a la hora de incumplir una ley, ya que ello conllevaría caer en un delito.
En este sentido, también se han manifestado algunos representantes del poder judicial, que han asegurado que un juez no se puede negar a oficiar matrimonios entre homosexuales, ya que cometería un delito de prevaricación, tal y como lo establece el Código Penal español. (EFE)