Más de 12 millones de personas en el mundo están sometidas a trabajo forzado

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Autor: Cooperativa.cl

El ministerio del Trabajo reconoció que en Chile el grupo de riesgo lo constituyen los niños, hacia quienes se están focalizando recursos para frenar la explotación laboral.

Un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reveló que 12,3 millones de personas en el mundo son sometidas a trabajo forzado, la mayoría explotadas por empresarios de la economía sumergida, es decir, ajena al control del Estado.

 

El estudio señala que Asia es la región más afectada por el fenómeno, con 9,5 millones de trabajadores forzados, seguida de América Latina y el Caribe, con 1,3 millones en similar situación.

 

En el caso de Sudamérica, Chile no aparece mencionado como un país que registre altas cifras del fenómeno, a diferencia de Brasil, Bolivia, Perú y Paraguay.

 

En tanto, en Africa subsahariana el trabajo forzado afecta a 660.000 personas, en Africa del Norte y el Medio Oriente a 260.000, en los países desarrollados a 360.000 y en los países con economías en transición a 210.000 personas.

 

Si bien, el informe no muestras cifras de la situación en Chile, las autoridades reconocen que el grupo de riesgo en nuestro país es el de los menores de edad.

 

El Ministerio del Trabajo aseguró que unos 200 mil niños trabajan en nuestro país, y más de la mitad de ellos, en condiciones inaceptables.

 

Para el ministro Yerko Ljubetic, es hacia este grupo que se están focalizando más recursos y políticas especiales "de tal manera que podamos establecer sistemas de alerta acerca de donde estos problemas se están sucediendo y podamos concurrir a esos lugares con las medidas y recursos públicos que cada situación amerite".

 

"Hemos podido focalizar y afinar mucho la puntería en esta materia a partir de estos diagnósticos", enfatizó.

 

Según la OIT, el trabajo forzado está considerado como una "forma moderna de esclavitud" pues sus características son similares -con la excepción de que la víctima no se considera "propiedad" del explotador-, así como de restricción al movimiento del empleado o encierro, violencia física o sexual, y retención del salario o los documentos de identidad.

 

El director del Programa de Combate al Trabajo Forzado de la OIT, Roger Plent, calificó esta situación como una "violación a los derechos humanos existente en todos los continentes en todos los tipos de economía, y en casi todos los países del mundo".

 

Del total de víctimas de este abuso en el mundo, 1,4 millones, es decir, el 20 por ciento, sufren además de explotación sexual con fines comerciales, lo que individualmente genera ingresos por 13.000 dólares al año, y que colectivamente representan 32.000 millones de dólares anuales.

 

Los sectores donde se concentra la explotación de trabajadores son la agricultura, la construcción, la fabricación de ladrillos y la confección de vestidos, con una proporción similar de hombres y mujeres afectados.