Rey de España no pondrá trabas a probable ley de matrimonio homosexual
Fuentes de la Casa Real descartaron que el soberano español acoga el llamado de la Conferencia Episcopal de su país y no sancione la iniciativa, en caso que sea aprobada por el Parlamento.
La Casa Real descartó que el rey Juan Carlos, en su calidad de jefe de Estado, se niegue a sancionar la polémica ley que permitirá el matrimonio de parejas homosexuales en España, tal como lo había pedido la Iglesia católica, informa la prensa local citando fuentes del Palacio de La Zarzuela.
Las fuentes aseguraron que la Casa Real aseguró que el Rey cumplirá estrictamente con su función constitucional de refrendar cualquier ley aprobada por el Parlamento, y ello incluye la futura ley que reconoce las uniones entre parejas del mismo sexo, según informa el diario El Mundo.
De esta forma el Palacio de La Zarzuela pretende dar por zanjada la polémica suscitada tras las afirmaciones hechas por el secretario general de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, para quien la llamada a desacato de la citada ley hecha por la iglesia a todos los católicos también estaba dirigida al soberano español.
Fuentes próximas al monarca expresaron a El Mundo su conformidad con los postulados vertidos por el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, quien se mostró convencido de que Juan Carlos I "cumplirá impecablemente" con sus obligaciones constitucionales, como ha hecho desde su llegada al trono hace casi 30 años.
"El Rey de todos los españoles", dijo López Aguilar, "se ha caracterizado por una adecuación impecable a la Constitución en el cumplimiento de sus funciones. Lo ha hecho estupendamente, fantásticamente durante años, y tenemos la seguridad y la confianza en que eso va a seguir así, con toda normalidad".
Desde el Palacio de La Zarzuela se añadió oficiosamente que en la legislación española, como apuntan los expertos constitucionalistas, no hay "ninguna posibilidad" que pudiera permitir al rey ejercer una objeción de conciencia para no rubricar una norma aprobada por el Parlamento.
En este sentido, descartaban la idea de que Juan Carlos pudiera tomar como ejemplo a Balduino I, rey de los belgas, quien en 1990 renunció durante 36 horas a sus prerrogativas constitucionales para no tener que sancionar con su firma la ley de despenalización parcial del aborto.
"El rey siempre ha cumplido y cumplirá con la Constitución, tal y como juró ante las Cortes cuando accedió al trono. Y ello ha sido así con las leyes que personalmente le satisfacían más y con las que le satisfacían menos", aseguraron al citado diario fuentes de la Casa Real quienes, no obstante, precisaron que no habría una respuesta oficial de la Casa Real a las sugerencias de la Conferencia Episcopal.
El polémico proyecto que ya fue aprobado por el Congreso de los Diputados, debe ser ratificado por el Senado, y en caso de discrepancias regresará a la Cámara Baja española, lo que acrecienta sus posibilidades de ver la luz.
La iniciativa reconoce los mismos derechos tanto para las uniones heterosexuales, como para las homosexuales, incluyendo la prerrogativa de adoptar menores de edad. (Agencias)