Drogadictos chinos deberán registrarse si no quieren hacer trabajos forzados

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Autor: Cooperativa.cl

Pekín promete que quienes se identifiquen como consumidores de sustancias ilegales "recibirán ayuda de la autoridad policial y de los comités vecinales locales".

El Buró de Seguridad Pública de Pekín pidió a los consumidores de estupefacientes ilegales que se registren en la Policía antes del 10 de junio, publica este viernes el Diario del Pueblo.

 

Aquellos drogodependientes que no se registren serán obligados a dejar las drogas en un periodo de entre tres y seis meses, y aquel que recaiga será confinado a un campo de reeducación por el trabajo ("laogai").

 

Sin embargo, los que se identifiquen como drogadictos "recibirán ayuda de la Policía y de los comités vecinales locales", según la campaña denominada "Encuesta Integral y Registro de Consumidores de Drogas".

 

En Pekín, unos 26.000 ciudadanos de los 15 millones de habitantes de la capital son consumidores de drogas, según el diario Beijing News, mientras que en toda China se identificaron 791.000 consumidores en el 2004, un 6,8 por ciento más que en el 2003.

 

La iniciativa forma parte, según el rotativo -portavoz del Partido Comunista Chino (PCCh)-, de una campaña de ámbito nacional que se difundirá a partir del 1 de junio como "guerra contra las drogas" en los 41 principales medios de comunicación y puesta en marcha por el ministerio de Seguridad Pública.

 

Según un diplomático occidental especializado en salud, el registro en Pekín está destinado a frenar el consumo de heroína y opio. "Si la Policía es sincera, deberían iniciar tratamientos de metadona para estos drogodependientes", señaló.

 

La marihuana y el éxtasis son también consumidos en la capital china por muchos artistas adinerados, músicos y actores para "inspirarse", mientras que el hachís llega a la ciudad a través de traficantes provenientes de la región autónoma de Xinjiang (oeste).

 

Según el activista Hu Jia, que defiende los derechos de los enfermos de sida, la policía usa la fuerza para que los consumidores se desintoxiquen, un procedimiento con un alto índice de reincidencia.

 

"Las instalaciones para desintoxicación de drogodependientes son efectivas porque cortan el suministro", señaló Hu, quien lamentó que el programa no incluya el intercambio de jeringuillas esterilizadas en esta campaña, carente de las técnicas habituales en Occidente. (EFE)